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Ante los nuevos reagrupamientos anticapitalistas
En un entorno de crisis económica tan profunda como la presente, se agudizan todas las diferencias sociales y afloran las contradicciones con nitidez.
En Defensa del Marxismo | Para Kaos en la Red | 29-1-2010 a las 22:18 | 2302 lecturas | 31 comentarios
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En un entorno de crisis económica tan profunda como la presente, se agudizan todas las diferencias sociales y afloran las contradicciones con nitidez. Cuatro millones de parados en el estado español, muchos de ellos agotando el subsidio de paro o con amenazas de deshaucio por impago de sus hipotecas o alquileres. El «ajuste» del empleo ya no se cubre mayoritariamente con despidos indemnizados como durante la crisis de los años 80, sino con la destrucción de empleos temporales y precarios, por la vía de la no renovación. El gasto social no crece al nivel de las necesidades planteadas sino lo contrario: aumentan las privatizaciones de servicios, se degrada la sanidad y la educación pública por la penuria presupuestaria y planean amenazas sobre el futuro de las pensiones y la solvencia de la Seguridad Social ante la brusca disminución de cotizantes y el paralelo incremento de los beneficiarios de subsidios.

El gobierno PSOE representa la continuidad del modelo burgués de pacto social combinado con el recorte paulatino del «estado del Bienestar» para recuperar el equilibrio presupuestario y frenar la sangría del empleo, abaratándolo. Todos sus apoyos parlamentarios de la «izquierda» del sistema desde IU-ICV hasta la «izquierda» nacionalista (ERC, BNG, EA, CHA, ...) no tienen un proyecto alternativo al sistema capitalista, sólo plantean «humanizarlo» con algunas reformas sociales e impositivas. El descrédito de esta política de «apoyo crítico» es cada vez mayor. IU está en un proceso prolongado de descomposición que casi le deja sin representación parlamentaria, y los demás han perdido una parte importante de su apoyo entre los trabajadores y las capas populares de Catalunya, Euskadi y Galicia. La abstención y el voto nulo en los distritos obreros y populares baten récords en cada consulta electoral.

En el momento que el capital descarga la crisis que ha generado sobre los jóvenes, las mujeres, los inmigrantes y el pueblo trabajador en general, no tienen quien defienda sus intereses, una fuerza política independiente de la burguesía con un programa obrero. La lucha de clases no se ha agudizado todavía más que puntualmente ante algunos ERE de empresas grandes y con tradición de lucha. El miedo al despido, la dispersión de los trabajadores y el conservadurismo de la clase media-baja todavía contienen un estallido social, pero el descontento y la miseria crecen. La necesidad objetiva de una alternativa política anticapitalista, superando la impotencia práctica de los grupos testimoniales, es clamorosa.

Las candidaturas alternativas en las elecciones europeas

Antes de las elecciones europeas, y desde hace unos años han aparecido reagrupamientos de la izquierda combativa, como las CUP de Catalunya, buscando cubrir un espacio político antisistema, expresando en el ámbito municipal o comarcal algunas reivindicaciones sociales y nacionales, de la ecología y la solidaridad o incorporando la experiencia del movimiento antiglobalización.

En las elecciones europeas de 2009 se han presentado dos candidaturas de ámbito estatal que se postulan como reagrupamientos de la izquierda anticapitalista, con diferente origen y sin reproducir siglas anteriores, sino añadiendo, o al menos proponiendo, el valor del proceso unitario de representación de las resistencias sociales al capital.

Estas dos nuevas formaciones, que van más allá de las candidaturas testimoniales tradicionales, presentan proyectos de reagrupamiento en torno a programas de corte anticapitalista: Iniciativa Internacionalista-Solidaridad entre los Pueblos y la Izquierda Anticapitalista. La primera nace de un conglomerado de organizaciones nacionalistas e independentistas (Izquierda Castellana, OSAN, junto a algunos grupos izquierdistas (Corriente Roja) y trotskistas (LI, PRT,…) e independientes con el planteamiento de «articular una propuesta política que incluya respuestas de clase a la crisis capitalista y lucha por los derechos soberanos de los pueblos como dos elementos indisolubles», recibió sobre todo el apoyo de la izquierda abertzale.

A su vez, la Izquierda Anticapitalista, propiciada por Revolta Global y su entorno, pretende capitalizar los ecos entre la izquierda anticapitalista española que deja el NPA francés, siendo el apoyo recibido con la visita de Olivier Besancenot su hecho de mayor impacto en la campaña de las elecciones europeas.

Ambas agrupaciones se definen anticapitalistas y pretenden ser el eje en torno al que se realice el reagrupamiento de la izquierda combativa contra el sistema dominante. Otra cosa es el alcance y desarrollo real de sus respectivos programas políticos. En el caso de II-SP, no presentó un programa formal con un texto explícito, fruto de un acuerdo político amplio, sino que se basó en el consenso sobre los dos ejes principales, se apoyó en manifiestos propios elaborados en cada una nacionalidades y complementó la oferta política con el bagaje propio de los grupos integrantes de la candidatura. La premura de tiempo y los obstáculos legales a su constitución explican este comienzo, pero sigue presente la necesidad de profundizar el debate y clarificar el alcance del acuerdo político, ya que sólo ha girado en torno al derecho a la autodeterminación, la derogación de la Ley de Partidos y la reivindicación de un nuevo proceso negociador en Euskadi. Estos puntos son la piedra de toque de la crisis política del Estado Español, pero en sí mismos no suponen una posición antisistema, sino una exigencia democrática radical que no va a ningún sitio mientras no aspire a romper con el obstáculo que impide su realización, el estado capitalista.

El manifiesto de II SP sostiene que:

«Existe una corriente involucionista, neofascista, impulsada por sectores poderosos del capitalismo español y su entramado institucional y mediático, que tiene dos caras: la “moderna”, cuya expresión más significativa es la UpyD, y la “tradicional”, cuya punta de lanza es la Conferencia Episcopal Española. Dicha corriente involucionista, con sus diversas expresiones, es la que en este momento está orientando la estrategia de fondo del bloque dominante español, incluido el Gobierno del Estado. Una estrategia que se materializa, entre otras cosas, en la alianza PP-PSOE para conseguir el gobierno vascongado con un objetivo claro: la españolización de ese territorio.»

Nuestro análisis es otro. Consideramos que no hay involución hacia el fascismo político sino un ascenso de la represión apoyado en el conservadurismo y el atraso político de amplios sectores de masas, al servicio de los intereses de la gran burguesía española encabezada por el capital financiero. El aparato político que utilizan hoy es el PSOE, o mejor dicho, el acuerdo nacional-español entre PSOE y PP, con las demás fuerzas del arco parlamentario ejerciendo de comparsas. Ni UPD, ni la Conferencia Episcopal son la orientación dominante del mismo, ni la españolización del país vasco son un objetivo nuevo para ellos, sólo que esta vez han conseguido desplazar al PNV de Ajuria Enea. Un párrafo como el citado no forma parte de una caracterización clasista sino nacionalista, tratando de pescar en el caladero del nacionalismo burgués vasco. Lo mismo cabe decir del internacionalismo planteado por II-SP: su mayor precisión es el apoyo a las naciones europeas sin estado con un planteamiento genérico considerando progresivo todo soberanismo sin tener en cuenta su lugar en la lucha para acabar con el capitalismo, el primer opresor de las libertades de los pueblos.

Esta orientación sólo puede tener sentido con una perspectiva revolucionaria, de clase, porque la burguesía (en este caso las burguesías catalana o vasca) ya no puede cumplir un papel de vanguardia ni siquiera en las reivindicaciones democráticas y nacionales. Hasta el referéndum oficioso por la autodeterminación que se celebró en Arenys de Munt llevaba en su pregunta un estrambote reaccionario significando que la independencia «dentro de la Unión Europea» no aspira a más cambio que el de la soberanía estatal.

El internacionalismo que corresponde levantar es el de los trabajadores y desde él, en la vía del socialismo, abordar las cuestiones nacionales pendientes que el estado capitalista, hoy abiertamente reaccionario se niega a resolver –recorta incluso la democracia formal, burguesa como demuestran las trabas electorales y las reiteradas detenciones de militantes abertzales-.

El debate y la cohesión programática entorno a estas cuestiones es esencial, si es que II-SP se dispone a tener continuidad, como han anunciado sus dirigentes.

Izquierda Anticapitalista

La candidatura de Izquierda Anticapitalista (antes Espacio Alternativo), IA-Revolta Global en Catalunya, se hizo eco de las tendencias unitarias que recorren un sector de la vanguardia pero sólo ha sumado algunas personalidades o apoyos individuales a demás de los referentes internacionales. Dialogó pero no acordó participar en II-SP ni cederle los votos a pesar de tener un carácter testimonial. Ambas candidaturas no han expresado diferencias importantes, ya que también en IA el eje es la democracia radical, y sólo cabe pensar que el hecho de que subsista la división se debe a personalismos e intereses partidistas, ya que el debate previo y a posteriori de las elecciones no arroja diferencias que justifiquen dos organizaciones diferentes.

En cuanto a las propuestas ante las elecciones europeas, Izquierda Anticapitalista ha presentado un «programa-marco» que contiene un extenso recetario para casi todos los temas, relacionados de manera que queden recogidos lemas procedentes de todos los movimientos sociales. Se trata de una especie de manual táctico de la lucha democrática. Significativamente, el primer punto, bajo el epígrafe de «ecosocialismo y feminismo» propone como lema «el buen vivir»: es decir, se trataría del capitalismo humanizado con nuevos modos democráticos y sostenibles de vivir, trabajar y consumir. Es una ilusión perniciosa porque, precisamente, la crisis económica ha mostrado los límites del capital y lo incapaz que es de reformarse en beneficio de los explotados: para sobrevivir sólo huye hacia adelante aumentando la deuda pública y recortando los gastos sociales.

IA propone correctamente muchos objetivos para estimular los distintos movimientos sociales, abarcando detalladamente todos los aspectos, pero se queda corta en su alcance: es una lista de «derechos» cívicos y un programa de tipo mínimo, cuyas medidas más atrevidas resultan parciales y limitadas como la creación de la Banca Pública o el cierre de los paraísos fiscales –sin entrar en la expropiación del capital financiero y las grandes empresas-. Sólo se citan como expropiables las empresas del sector energético, por razones ambientales más que económicas. El eje de este «programa» de IA, y lo más publicitado de él, han sido las «Diez medidas urgentes y alternativas contra la crisis económica y la Europa capitalista» que acompaña las medidas citadas con un compendio de reivindicaciones sindicales y sociales que se resumen en los deseos de la «socialización de la riqueza».

Creemos que es evidente la necesidad de aunar esfuerzos para levantar el movimiento y los que han tomado la iniciativa han de ser consecuentes con su propia posición buscando que la unidad de ambos proyectos estimule un proceso de reagrupamiento anticapitalista en todo el estado español.

La necesidad de abrir el debate a todos los luchadores anti-sistema y de marchar hacia un sólo proyecto que articule organizaciones y movimientos dispersos pasa no sólo por una declaración simbólica, sino sobre todo por clarificar los objetivos políticos, evitando recaer en las trampas que han atado históricamente al movimiento obrero al devenir de la clase burguesa (como la socialdemocracia). El peligro de hacer una nueva socialdemocracia no se puede obviar y tendrá ser combatido con el debate y la democracia interna en el propio movimiento anticapitalista, que necesita contar con el derecho a expresarse y a constituir tendencias y fracciones creando una nueva cultura democrática de base que refuerce la unidad.

Socialismo y Anticapitalismo

La naturaleza del anticapitalismo –como no puede ser de otra manera– es ambigua y confusa, y no define sus objetivos con claridad. Refleja el retroceso histórico que ha sufrido la conciencia de los trabajadores durante más de medio siglo. En su seno convive un amplio espectro de tendencias y sensibilidades políticas, que van desde el ala izquierdista de la socialdemocracia hasta las corrientes con orientación más radical y anti-sistema. Estar en contra del capitalismo salvaje (que muchos insisten en llamar «neoliberalismo») no implica que todos estemos necesariamente de acuerdo en el qué y cómo debe de ser sustituido. Mientras unos abogan por su regularización y control «democrático», para eliminar sus aspectos más nefastos (como por ejemplo ATTAC y la tasa Tobín…), otros consideran que la pretensión de humanizarlo es una peligrosa quimera reaccionaria que debe de ser combatida sin concesiones.

Ni siquiera los que defendemos la sustitución revolucionaria del capitalismo por un sistema alternativo (que algunos nos empeñamos en llamar socialismo) logramos ponernos de acuerdo en el contenido y la naturaleza de éste, o en la forma de llegar a él.

El movimiento anticapitalista se opone enérgicamente a los desmanes (económicos, sociales y ecológicos) del capitalismo depredador, pero tiene serias dificultades a la hora de presentar un proyecto alternativo creíble y coherente. Su gran heterogeneidad ha ampliado y enriquecido los puntos de vista, haciendo más complejo el debate. Al mismo tiempo, el retroceso politico de la movilización democrática y social en la última década dificulta la clarificación y la maduración política.

Desde hace años, el grupo de personas que trabajamos en torno a la revista «En Defensa del marxismo», sostenemos que la futura organización de los trabajadores y de los oprimidos en general nacerá cuando las necesidades más apremiantes de las clases populares (salarios, puestos de trabajo, pensiones…) les obliguen a buscar nuevas formas de lucha y de organización.

La crisis capitalista ha creado ese marco en el que, pese al tremendo atraso de la conciencia, los intereses de los explotados necesitan nuevas formas de expresarse. El capitalismo (sin calificativos) ha entrado en una fase de decadencia sin retorno. No tiene ya nada que ofrecer, salvo paro, miseria generalizada y profundización de la barbarie a niveles jamás imaginados (hambrunas, pandemias, guerras imperialistas, desastres ecológicos de magnitudes nunca vistas hasta hoy…). Aunque no sea de forma consciente, la recesión económica concentra las aspiraciones de las clases populares en un contexto de lucha contra el capitalismo. Un sector importante de la sociedad, de la juventud y los trabajadores, siente que sus organizaciones tradicionales ya no son capaces de defender sus derechos, y que el futuro que les aguarda es cada vez más negro. La vieja izquierda se ha convertido en muchos casos en el mejor instrumento del capitalismo para desmantelar la vieja «sociedad del bienestar». La vieja izquierda del sistema ha llevado a cabo en muchos casos aquello que la derecha no se atrevía a realizar.

Cuando las patronales de todo el mundo exigen abiertamente la congelación de los salarios, el abaratamiento de los despidos, el aumento de la explotación, el recorte de los presupuestos destinados a la educación y la sanidad (privatización), y el desmantelamiento del sistema de pensiones. Cuando la vieja izquierda del sistema se ve obligada a demostrar que hace mucho tiempo que cruzó el Rubicón, y que es uno de los más firmes pilares sobre los que descansa la dictadura del capital; Cuando la burocracia de los sindicatos (generosamente subvencionada por el estado) renuncia a defender las conquistas y los derechos de los trabajadores, y sólo les ofrece una retirada ordenada frente a las exigencias de los capitalistas; Cuando la juventud sabe que no tiene futuro y de que vivirá en condiciones mucho peores que sus padres; Cuando la gente se siente impotente ante el cambio climático y la amenaza de extinción de muchas especies que siempre nos acompañaron (y que las futuras generaciones sólo conocerán por fotografías) y considera que el parloteo en las conferencias y congresos internacionales no vale para nada. Muchos empiezan a sentir de forma acuciante la necesidad de construir nuevas herramientas que sirvan para defender sus intereses. No hay posibilidad de acuerdo, no existe el capitalismo con rostro humano. Los capitalistas quieren salvarse a nuestras expensas. Es, ellos o nosotros.

Que la crisis la paguen los que la han provocado es una reivindicación que hoy puede ser comprendida por la inmensa mayoría de los explotados, pero es necesario concretarla en un programa político, que sin ser necesariamente socialista revolucionario (por lo menos de una forma acabada), ayude a elevar la conciencia de clase del conjunto de la juventud y los trabajadores. Consignas y reivindicaciones que hace algún tiempo eran ininteligibles para la mayoría, hoy pueden ser comprendidas y asumidas perfectamente.

Contra el paro, exigimos el reparto de las horas de trabajo, sin recortes salariales. Si un sistema económico no es capaz de dar un nivel de vida decente a la inmensa mayoría de la sociedad, merece perecer para ser sustituido por otro más humano que tenga como objetivo, no la satisfacción de la codicia y el despilfarro de unos pocos, sino el bienestar de la mayoría. El despido en nuestra sociedad implica muchas posibilidades de caer en la marginación social. El trabajo es la única fuente de subsistencia de los trabajadores. Por lo tanto ningún trabajador puede ser privado de él. Exigimos la prohibición de los despidos. Si una empresa no puede mantener a sus trabajadores debe de ser nacionalizada y puesta bajo control de sus trabajadores, para que con ayuda del estado encuentren su plan de viabilidad. Ante la amenaza de bancarrota de los patronos, la contabilidad de las empresas debe de ser abierta e investigada para evitar el fraude y la descapitalización.

La banca y las cajas de ahorro tienen que ser nacionalizados, sin indemnización (por lo menos en el caso de los grandes inversores) y puestos bajo control de las organizaciones populares y de trabajadores, para que sus créditos e inversiones estén al servicio de toda la mayoría, y no de unos pocos. Los escépticos dirán que este programa es utópico e inaplicable bajo el capitalismo. ¡Por supuesto! Pero defiende los intereses del 95% de la población, aunque sabemos que son medidas insuficientes. Lo que ellos llaman la solución «realista», la que aplica con distintos matices el capitalismo en sus versiones de «derecha» o de «izquierdas» es en el fondo siempre la misma: la crisis la pagarán los de siempre.

El capitalismo, en su versión democrático burguesa, se vanagloria de ser la sociedad de los derechos humanos. Sin embargo continuamente los derechos de la mayoría son continuamente pisoteados y vaciados de contenido. Son derechos formales, más que reales. Dicen que todos somos iguales, que todos tenemos los mismos derechos, pero está claro que unos son más iguales que otros.

La CEOE, por ejemplo, exige una nueva reforma laboral, que en la práctica implicará el abaratamiento del despido, para mejorar la competitividad de sus empresas. Ya se sabe. La dictadura de los mercados (es decir, del capital) está por encima de los derechos de la mayoría. Las patronales de todo el mundo utilizan la misma argucia. La competitividad del capitalismo es una carrera sin límites hacia la generalización de la pobreza y la miseria globales. Para ser más competitivos hay que congelar los salarios, hay que trabajar más, hay que rebajar los impuestos y las aportaciones a la seguridad social a las empresas (que llevará a la quiebra futura del sistema de pensiones). El derecho a la propiedad privada (en realidad, de la gran propiedad capitalista), se antepone al derecho a una vida digna, a la vivienda, a una educación y una sanidad satisfactoria e igual para todos.

En última instancia el derecho a la libertad de expresión bajo el capitalismo es sólo el derecho de los voceros de la burguesía a manipular a la sociedad. Los grandes capitales (como Berlusconi, Murdoch…) construyen los imperios de la comunicación, compran periódicos, cadenas televisivas, emisoras de radio… verdaderos monopolios desde los que se manipula a la «opinión pública». La mayoría de la sociedad no tiene acceso a ningún medio desde el que expresarse, o en el mejor de los casos son marginales, y no puede enfrentarse al inmenso poder de los medios capitalistas.

Los derechos humanos de la inmensa mayoría están al servicio de los privilegios de una exigua minoría, que los sacrifica sistemáticamente en aras de sus intereses inconfesables.

No es casualidad que en todo el continente europeo (y fuera de él) surjan corrientes y reagrupamientos que reivindican la bandera del anticapitalismo. Aunque hasta el momento la mayoría de estos casos sólo tengan una expresión electoral (o electoralista), su aparición refleja el creciente descontento y malestar de sectores cada vez más numerosos de jóvenes y trabajadores. El avance de estas organizaciones en Alemania, Portugal y Francia… refleja que algo ha empezado a cambiar en el seno de la Unión Europea. Somos conscientes de las graves limitaciones de este tipo de reagrupamientos y tenemos importantes divergencias con muchos de sus planteamientos. No importa. Estamos convencidos de que constituyen la herramienta que necesitamos para enfrentarnos a los ataques del capitalismo en crisis. Una organización anticapitalista de la juventud y los trabajadores es el marco en el que, a través de la lucha y el debate, se producirá el proceso de clarificación política que todos necesitamos.

La nueva organización debe de basarse en la democracia directa (asamblearia), donde todo esté sujeto a la discusión y a la voluntad de las bases. La libertad de tendencias (el derecho a la libertad de expresión, organización y publicación, siempre que se sitúen en el campo anticapitalista) debe ser el pilar de la organización que aspire a representar al conjunto de la juventud, de los trabajadores. No nos hacemos ilusiones. Sabemos que surgirán contradicciones, errores y malos entendidos, que surgirá la tentación de volver a los viejos métodos y que el peligro de su degeneración siempre estará latente (al fin y al cabo expresará la realidad de la sociedad capitalista en la que nos encontramos y a la que combatimos). Pero también estamos firmemente convencidos de que el camino se hace al andar.

Llamamos a las organizaciones promotoras de las candidaturas de II-SP y de IA a que sean consecuentes con su compromiso electoral y den continuidad a la iniciativa, abriendo una perspectiva de trabajo unitario convocando localmente reuniones amplias de los participantes y simpatizantes de ambas listas con el objetivo de debatir y organizar una alternativa común.

Diciembre 2009
Revista /En Defensa del Marxismo/

 
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Comentarios (31)

#1

vicent|29-01-2010 23:33

Me ha gustado el documento, pero si hacemos esto:

"La libertad de tendencias (el derecho a la libertad de expresión, organización y publicación, siempre que se sitúen en el campo anticapitalista) debe ser el pilar de la organización que aspire a representar al conjunto de la juventud, de los trabajadores."

estamos haciendo  algo similar a lo que están haciendo ahora los capitalistas. Apoderarse de la libertad de expresión y demás. El socialismo no debe temer a las palabras de otros, es decir, debe resistir cualquier crítica.

Estoy de acuerdo en que no está definido el socialismo que queremos y eso es en parte debido a que los dirigentes de los partidos políticos debaten poco (al mwnos yo no conozco esos debates)  y por tanto, llegan a pocas conclusiones.

Aparte de IA e II-SP hay más partidos y grupos u organizaciones que deberian estar debatiendo y definiendo la Unidad en la Acción de la Izquierda Transformadora.

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#2

Vallekano|30-01-2010 00:48

Hay un acuerdo para una coalición republica para las elecciones muncipales del año que viene, creo haber leido... podría ser un buen punto de partida en el que además por ser municipalista, nos podriamos implicar gente más libertaria.

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#3.- Uno de Corriente Roja

zheltyk|30-01-2010 01:57

Buen artículo. Es verdad que el reagrupamiento debe hacerse en clave roja, en clave marxista. La cuestión nacional, el ecologismo y el feminismo deben ser también nuestras banderas, pero en esta época de crisis económica  debemos centrar nuestro discurso en  el mundo del trabajo y la lucha por el socialismo.

Somos muchos: CR, IzAn, PCPE, CUT, Endavant, Nós-UP, FPG, Ezker Abertzalea, Darreu, IzCa...

Adelante la unidad SOCIALISTA en el estado español, unámonos y decidamos lo que queremos juntos.

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#4.- Al 1

zheltyk|30-01-2010 04:47

Vicent, el capitalismo niega la palabra a los marxistas, así pues, nosotros deberemos negarles la palabra, la difusión de sus ideas y su libertad de asociación.

¿Por qué? La burguesía ha transmitido a la sociedad entera una falsa  idea de democracia, entendiéndola como neutralidad absoluta. Esto, además de negar la lucha de clases, es una quimera, una utopía. El socialismo  precisa un  Estado obrero, y ese sistema se erige en DICTADURA DEL PROLETARIADO, porque si fuera neutral no sería un Estado obrero.

Las libertades democráticas para la burguesía son un peligro para los Estados socialistas, porque una aceptación de la difusión de esas ideas supone legitimarlas, y la libertad de asociación supone libertad de conspiración. Es la lucha de clases.

Llaman algunos dictador a Lenin  porque el Estado soviético prohibió al partido social-revolucionario o a los mencheviques...lo que no dicen es que antes de eso  ellos apoyaron al ejército zarista.

¿Han de parecernos respetables TODAS las ideas?

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#5.- Al #4

vicent|30-01-2010 08:17

Si hacemos lo que tu dices nos colocamos en el "ojo por ojo" y ya sabemos que según el refrán eso conduce  a  "todos ciegos".

A mi me parecen respetable todas las ideas que no impliquen violencia, aunque esté totalmente en desacuerdo con ellas. Creo incluso que esas ideas contrarias a las mías son necesarias pues contribuyen a que me reafirme en las mías.

Respecto a la Dictadura del Proletariado, ya dije que el pueblo no puede dicatar puesto que eso es una tarea que solo puede realizar una sol persona a la vez, ¿cómo se ponen a dictar todos los ciudadanos a la vez? No, el pueblo puede proponer, debatir aprobar, rechazat, delegar, etc,... pero no dictar,

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#6.- Unidad

Otro de Corrent Roig|30-01-2010 08:42

  Magnífico artículo y clara señal de que cada vez somos más quienes pensamos que la principal consigna dentro de la izquierda anticapitalista es la de unidad y la construcción de un frente común.

Estamos en la mayor crisis desde los años 30 y aquellos quen os ubicamos en la izquierda anticapitalista somos del todo impotentes para impulsar una agenda de lucha y transformación. Ni tan siquiera tenemos la hegemonía necesaria para convertirnos en referente de otros grupos sociales o combatir los efectos de la ideología neoliberal sobre las propias filas del movimiento obrero y sus alas reformistas.

  En fin, que saludo con enorme ilusión este artículo y la propuesta de caminar hacia la construcción de un frente común de la izquierda anticapitalista tan plural y democrático como me gustaría que fuera la futura sociedad socialista.

Que cada uno tire desde su plataforma y organización hacia este objetivo y en el caminos nos veremos.

República, autodeterminación y socialismo.

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#7.- ¿Y el PCPE-CJC?

30-01-2010 10:53

El PCPE obtuvo unos resultados similares a IA y ni se le nombra...

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#8

leninista|30-01-2010 11:07

Me tranquiliza y no me sorprende que no se mencione al PCPE para nada, supongo que estara incluido entre las opciones marginales, o no recuerdo como hace mención el texto, como si el PRT estubiera en condiciones de dar lecciones de humildad, porque en defensa del marxismo en su revista teorica, y recordemos que este pequeño conglomerado trotkista, fue el que dinamito el proceso de ampliación y unidad de CR.  A otra cosa mariposa, ya sabemos que esto en las actuales condiciones no se cuestión de votos, aunque IA solo saco 5 mil votos mas que el PCPE con todo el aparato mediatico que consiguieron desplegar, recibiendo apoyo de medios de segunda y otros no tanto como el diario Público. IU esta desgastada y necesita un recambio que venga a  suplir su espacio, IA evidencia que aspira a eso, es la nueva izquierda posmoderna con nueva imagen, radical e intelectualoide, aunque eso si, el anticapitalismo que se nos plantea si nos paramos analizar no da mucho de si, basar tu mensaje en un contrario sin alternativa real dista mucho de ser una alternativa, salvo que no tengas proyecto a largo plazo, y esto es lo que nos pasa.

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#9

leninista 2|30-01-2010 11:08

se repite la formula del MC y la LCR tras la caida del muro, todos eramos comunistas estabamos por la revolución socialista, despues, unos dejaron de serlo, otros eran ya izquierda alternativa o llamese como quiera, pero que de ninguna forma se les asociara con nada anterior, lo cual dice mucho. Y ahora la revolución y el socialismo para luego, todo se suple por los movimientos sociales, movimiento por movimiento, nada mas.

La diferencia desde la modestia que hubo en las europeas, es que IA representaba lo ya dicho, una nueva IU radicaloide al hilo del NPA o el Bloco, e I.Internacionalista, no contaba con proyecto político alguno a largo plazo, ni programa, y esto se ha evidenciado claramente, el trabajo como I.I. despues de las europeas ha desaparecido totalmente, lo que evidencia que fue un acto de solidaridad con la Izquierda Abertzale, lo cual es para aplaudir, pero claro, la izquierda revolucionaria estatal no puede subordinar su proyecto político al proceso de la IA en el marco de EH, necesita su propio proyecto y esto no se conseguira por esta via tan confusa, podemos tener nuestro propio proyecto revolucionario para todo el Estado ycontemplando el derecho de autodeterminación . El PCPE trabaja con ello con la humildad que corresponde pero intensamente y continuamente. Y evidentemente esto es una opinión personal.

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#10

30-01-2010 11:20

ASI si pero no como se hizo por parte de algunos en las europeas o te unes o te unes, hay lentejas si quieres las comes y sino las dejas, creo que con IA-IZAN y con otros se actuo mal intentando imponerseles un proyecto unos dias antes de las europeas, aquello no era plan ni estuvo muy acertado, plantear ahora el debate sin aquella presion y con tiempo sobre puntos minimos posibles ya me parece más correcto. Con la que está callendo es importante arrebatar o al menos mitigar el dominio absoluto del poder capitalista de los medios de comunicación yo creo que ahora estos medios son un puntal basico del capitalismo y hay que contrarrestarlos o al menos mitigar su influencia sobre las clases populares. Respecto a puntos de IA-IZAn muchos me parecen acertados, democracia radical de la base obrera, autogestion cordinada en la economia, denuncia de la actitud manipuladora de los medios, derecho de mocratico a la autodeterminacion, denuncia de la falsa izquierda, (IU ahora en Caja Madrid) etc

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#11

30-01-2010 11:30

Fijaros el miedo que le tiene el capitalismo y su brazo politico más reaccionario que prefieren que esté IU en el consejo de caja madrid que que esté uno de su propio partido por cuestiones de carrera politica y electoral, manda huevos como decia aquel facha que contrataba aviones ataud para quedarse la diferencia.

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#12

30-01-2010 11:33

Cuestion fundamental es no pactar nunca con la clase politica sociademocrata en cualquier nivel, local, autonomico o estatal, salvo claro está si se coincide por ejemplo en el voto de no aceptar un ERE, el aborto o cosas así

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#13.- Unidad pensando claro.

30-01-2010 11:49

Muy buen escrito, excelente.

Se reclama la inclusión del PCPE y yo la apoyo sin ser de este partido,  son muy necesarios, por su concepto leninista insobornable, aunque tambien andan un poco cortos de cintura a veces y su humildad aun está por contrastar.

UNIDAD, UNIDAD YA, AHORA.

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#14.- precisiones

Enric|30-01-2010 12:03

Si no he entendido mal, "leninista" dice confunde "En Defensa del marxismo" con el PRT y su revista teórica. En Defensa del Marxismo fue efectivamente, un pequeño grupo trotskista que se disolvió hace algunos años, en su lugar se mantuvo la revista que ha seguido publicándose con dificultades hasta ahora, gracias al esfuerzo de algunos compañeros. Con todos los respetos hacia el PRT, nunca militamos en sus filas, ni dinamitamos nada. En segundo lugar, no mencionamos al PCPE, ni a ninguna otra organización de izquierdas (radical, revolucionaria o alternativa, como se cada uno quiera llamarlas, porque hablamos de reagrupamientos, no de partidos). Ningún partido está en condiciones para ser el eje de esa convergencia del anticapitalismo. Hecho que lejos de suponer un problema, es una ventaja para que el proyecto pueda llevarse a cabo, sin sectarismos, ni personalismos.
Por supuesto, si el PCPE, como cualquier otra organización alternativa,  está por el reagrupamiento y el debate fraternal entre los anticapitalistas, debe de formar parte de este futuro proyecto. El programa de IA, o de II-SP puede tener todos los fallos y limitaciones que queramos, pero representaron en las pasadas elecciones el canal por el que pasaron las esperanzas de decenas de miles de anticapitalistas en todo el estado. Por lo tanto la no continuación del proyecto, con el que se comprometieron a impulsarlo, no deja de ser una fuente de frustración para todos los que creyeron en sus promesas.

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#15

txus|30-01-2010 12:04

Me hace gracia como se apoderan de los términos algunos grupos. Por lo que he leido los unicos  ANTICAPITALISTAS son los marxistas. Ya no existe el movimiento libertario? La unica opcion de acabar con el capitalismo es el marxismo? los ejemplos que nos ha dado la historia me hacen dudar bastante. Pero bueno vosotros seguir  peleando por  sus migajas. SALUD

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#16.- txus

enric|30-01-2010 12:22

Txus, creo que eres demasiado suspicaz. Que nosotros (la revista En Defensa del marxismo) seamos marxistas, no implica que consideremos que somos los únicos, ni que consideremos que el marxismo es la única opción válida. Nunca ha sido la inteción "apoderarnos" de nada. El llamamiento lo hacemos a todos, incluidos los que se consideran libertarios. No le veo la gracia

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#17.- UNIDAD para la movilización social

Uno más|30-01-2010 13:01

Enric, pues si es así que pensáis en la revista "En defensa del marxismo", por qué no lo decís abiertamente y, por vía de consecuencia, por qué no proponéis una unidad en las luchas anticapitalisas concretas, desde el único lugar en el que esa unidad es posible : la calle. Esa lucha en la que los egos, los ismos y sobre todo los sectarismos pueden ser superados por la dinámica misma de la lucha y la necesidad de hacer frente al enemigo común (de todos los anticapitalistas) que tenemos enfrente, dispuesto a defender sus privilegios por todos los medios cuando la "democracia" electoral le falla. Esa lucha..., la única que ha dado resultados, conquistas para los trabajadores, la única a la que temen los que explotan y los que mandan. ¿Por qué no llamar pues a la unidad en la movilización social, por qué no intentar intentar alcanzarla fuera de las rivalidades partidistas que provocan las convocatorias electorales? ¿No veis que esas rivalidades partidistas son inevitables en el sistema de representación electoral?  Sincera y fraternalmente, llamad a la UNIDAD para la MOVILIZACION SOCIAL y allí estaremos -de eso si estoy seguro- todos los libertarios

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#18.- Otro de CR

Manuel|30-01-2010 13:02

Se acabó la hora de las excusas, es el momento de iniciar conversaciones todos (por supuesto también el pcpe) para erigir de una vez el Frente de izquierdas.

Conozco a mucha gente que no se mete en ninguno de los grupos por el hecho de que estén divididos y por conocer gente buena en todos ellos. El salto sería cualitativo.

Es el momento. Por favor, tengamos todos la lucidez y la  generosidad de dejar de poner excusas

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#19

30-01-2010 15:14

VIVA EL MARXISMO LENINISMO WOLFFHEIMNISTA

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#20

30-01-2010 15:16

Por un frente popular como el del 36 con toda la izquierda real del momento en el estado español,incluidos los independentismos.

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#21.- Unidad en la calle...

uno más|30-01-2010 16:10

Reflexionad a lo que decía Zinn:  ““Si la izquierda va a tener fuerza, no creo que se dé en el campo electoral, sino que surgirá en las calles, básicamente como siempre ha sucedido en Estados Unidos. La izquierda estadunidense nunca ha logrado hacer mucho en la arena electoral, solamente ha logrado algo cuando genera conmoción nacional que ejerce presión contra quien esté en el poder, demócrata o republicano.”” 

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#22

Arxi|30-01-2010 18:04

Con organizaciones actualmente más pequeñas se está reproduciendo esterilmente el sectarismo que hubo entre las organizaciones revolucionarias en tiempos de la transición y las luchas internas. Por este camino es mejor quedarse en casa y es lo que hago. Cada organización actual tiene su Lenin,Trotski o Stalin particular que lanza anatemas contra los demas.
Hay un mínimo común denominador que debe agrupar al anticapitalismo:
1-El acento en la lucha social y la subordinación de lo institucional a las luchas.
2-No pactar nunca posiciones de poder compartido con la derecha, ni con los partidos social-liberales de la pseudo-izquierda.
3-  Centrarnos en la construcción de un contrapoder con aspiraciones alternativas de poder y por tanto no compartidas con los que aspiran solamente a gestionar los intereses del capital desde el gobierno..
A partir de aquí se debe juzgar quien es anticapitalista y quien no lo es. las delimitaciones son muy claras.

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#23.- respuesta a uno mas

Enric|30-01-2010 20:03

Lo decimos abiertamente en el manifiesto. Planteamos la convergencia a través del debate fraternal y en la lucha, para construir el instrumento que necesitamos. Claro que hay que estar juntos en la lucha y en la calle, pero también tenemos que saber hacia donde queremos ir. Los compañeros que formamos parte de la revista de En Defensa del Marxismo no militamos actualmente en ningún partido u organización, porque consideramos que nada de lo existente sirve por si solo. No tenemos la verdad absoluta, creemos que no la tiene nadie, y estamos dispuestos a discutir y a trabajar con todos los que quieran. No ponemos condiciones. Algunos de nosotros trabajamos en organizaciones locales o de barrio junto a compañeros que proceden de los más variados orígenes (libertarios, independentistas, trotkistas, ex-pcs...). El camino no es facil, pero estamos dispuestos a llegar hasta el final, si no, no nos merecemos llamarnos ni libertarios, ni marxistas, ni nada, seremos simplemente unos charlatanes organizados en sus capillitas, mientras la realidad nos pasa por encima.

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#24

30-01-2010 20:29

Sabeis qual es el error?

Que confundiis vuestros DESEOS con la REALIDAD.

El anticapitalismo (como eje central) mobiliza en catalunya entre 1000 (los vimos el otro día) y 5000 personas (los 1 de mayo alternativos), el soberanismo mobiliza centenares de miles, y eso pasa en la mayoría de naciones como Euskal Herria o Galiza, donde la contradicción nacional está mas agudizada.

Así pues, lo de Frente estatal de izquierdas es una propuesta que no nace del análisi de la realidad ni de las condiciones objetivas.

Porque los españoles nunca os planteais lo contrario? por que en vez de tratarnos a los independentistas como al hermano pequeño, no os sumais a las izquierdas independentistas de los pueblos, izquierdas que en casi toda las naciones estan en mejores condiciones que las españolas. Que pasa, tan a dentro llevais aun el espíritu del imperialismo? 

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#25

30-01-2010 21:27

alguién me podría decir si iniciativa internacionalista tiene alguna continuidad en estos últimos meses,quiero decir si sigue habiendo actividad entre las formaciones que la formaron para seguir en un futuro e poder sumar más fuerzas??porque últimamente sólo veo moverse en ese sentido a izan que parecer ser que se va reagrupar con en lucha.

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