A estas alturas, a nadie debería escapársele que para poder afrontar la salida de la crisis de la economía española hay que dejar de engañarse acerca de las causas aparentes de su origen (la crisis financiera internacional) y asumir que la misma obedece, en mucha mayor medida, al desequilibrado patrón de crecimiento seguido durante las últimas décadas. Un patrón de crecimiento basado en una apuesta consciente, a la vez que suicida, por la construcción y que tuvo como resultado el espejismo de que la senda de crecimiento de la economía española podía llegar a ser una pronunciada pendiente ascendente sin final.
Evidentemente, la incidencia de esta crisis sobre las distintas Comunidades Autónomas que integran el Estado español está siendo diferente. Sus efectos han dependido del grado de ceguera con el que sus gobernantes regionales apostaron por el patrón de crecimiento que ahora se ha demostrado insostenible.
Entre esas Comunidades Autónomas, el caso de Andalucía es paradigmático. Relegada o autorelegada de la posibilidad de incorporarse al tren de la modernidad productiva, asumió su papel secundario en la distribución sectorial de la actividad productiva que se derivó de la creación del espacio económico europeo.
Andalucía aceptó, así, que su futuro pasaba por incentivar un sector turístico de sol y playa para las clases medias del resto de Europa; una oferta de servicios residenciales para los jubilados europeos; y, en el mejor de los casos, ello era complementado en algunas zonas por un turismo de medio y alto poder adquisitivo de tremendo impacto ecológico que acude para jugar al golf en unos campos cuyo mantenimiento exige de unos recursos hídricos demasiado valiosos, dada su escasez, como para destinarlos a esas veleidades.
Esa apuesta productiva, altamente estacional, alimentaba al mismo tiempo al sector de la construcción. La estacionalidad de los servicios turísticos se complementaba, así, con la estabilidad que a lo largo del año ofrecía el sector de la construcción y ambos contribuían a absorber, dado sus caracteres intensivos, una mano de obra poco cualificada que ahora resultará muy difícil reciclar.
De esa forma, desde la segunda mitad de los noventa el crecimiento de la economía andaluza se ha sustentado sobre la profundización en la euforia especulativa vinculada al sector de la construcción, con todas las secuelas que de ello se han derivado en términos de deterioro medioambiental pero, también, de deterioro de los precarios equilibrios sobre los que debe crecer una economía que aspire a hacerlo armónicamente.
Andalucía es, por tanto, un buen caso de estudio para analizar el grado de desestructuración económico y social al que puede dar lugar un crecimiento dejado al albur de las fuerzas del mercado. A nadie debería sorprender ahora que el aumento del desempleo sea mayor que en el resto del Estado o que la incidencia de la crisis esté resultando mayor. No son ni más ni menos que las tempestades que ahora les toca recoger a quienes sembraron aquellos vientos.
Alberto Montero Soler (amontero@uma.es) es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economía.
| Paypal (seguro y permite diferentes formas de pago) | |
| Microdonación de 2 euros | Donación de importe libre |







#1
22-09-2009 14:24
En el apogeo financiero el desempleo en Andalucía llegaba al 13%, en otras comunidades autonómicas el paro en la actualidad no llega ni al 10%. Ese aspecto no se refleja en el texto, en cambio sí pone que Andalucía se "autorrelega" y que "acepta" esa situación.
No es que aceptemos o nos autorreleguemos a ese papel, no somos los andaluces los que decimos de estar en esa situación. Es la situación económica española y europea, y global por consecuencia, que nos coloca en un papel concreto en la distribución del trabajo. Cuando en Andalucía hay un 13-15% de paro de manera estable, y ahora en crisis se llegará al 30% no es los andaluces asumamos que tenemos que no trabajar sino que directamente no tenemos puestos de trabajo que ocupar. ¿Acaso una familia puede mantenerse con un salario de 6€/hora? Cualquier persona que viva en Andalucía sabe que prácticamente la única salida laboral es el McDonald's o el Telepizza, o meterte a camarero en un bar sin contrato y sin nada. Eso para gente joven es válido, pero para personas que mantienen familias es ruinoso.
Precisamente es que no tenemos la capacidad de decidir qué modelo económico queremos por el que ocurre todo esto que está pasando. No es que aceptemos o nos autorreleguemos, es que nos obligan a esta situación.
Valoración: 9
| Avisar provocación
#5.- desconocimiento
punk|22-09-2009 20:59
buenas .. he leido en el ultimo comentario algo acerca del subsidio agrario que desincentiva la inversion en empresas rentables porque trabajan en el paro .. bueno , ire por partes como jack el destripador .. si la empresa es rentable se monta que la gente kiere currar y mas los jovenes .. ese subsidio agrario al que haces alusion es el famoso p.e.r., pues sin ese per habria pueblos pekeños ya abandonados .. te daban unas 22000 pesestas al mes, no es mucho dinero pero vivias y seguias labrando la tierra que te daba otro poco para vivir .. pero claro , cuando se habla del per parece que te forras y no es cierto , es por DESCONOCIMIENTO ... el per ya ha desaparecido como tal , ahora solo lo perciben gente que llevaba mucho tiempo cobrandolo ,el resto de los currantes tienen que echar el paro normal o acudir a otras ayudas pero nada de per .. lo que si es cierto es que mucha gente que percibe este per no kiere currar asegurado porque lo pierde , pero eso no kiere decir que no se pueda montar la empresa,solo que hay que buscarse los currantes .. YO COMO ANDALUZ CONFIO EN MI COMUNIDAD , EN MI GENTE PARA SALIR .. NO EN LOS POLITICOS PERO SI EN LOS ANDALUCES ..
Andalucia entera como MARINALEDA ..
Valoración: 3
| Avisar provocación
#6
22-09-2009 22:20
Esa empresa rentable no sería con sueldos miserables, ¿no? ¿Salario mínimo con máximo de carga laboral? Según el comentario #2 parece como si la gente estuviera en el paro porque no quieren trabajar más que porque no haya trabajo. ¿No será que no hay trabajo? En el sentido de un trabajo digno que permita vivir (no sólo sobrevivir).
Recuerdo cuando el Sevilla Rock cerró "por culpa de la piratería"... la realidad, según un trabajador del lugar, es que vendieron un local de pleno casco histórico de Sevilla por la milloná que recibían, no por la piratería. Sólo fue una excusa, igual que "quise montar una empresa pero nadie quería trabajar". La realidad es que montar empresas en Andalucía está más gravado con impuestos que en otros territorios del estado, de hecho existen impuestos no sólo más caros sino algunos inexistentes. Sale más rentable alquilar una oficina en Madrid, poner ahí un contable y que la sede sea aquella mientras la mano de obra y los recursos son de aquí.
Y eso no es coincidencia ni decisión en exclusiva de la Junta. Es consecuencia de una gran burguesía terrateniente que basa su poder en la propiedad de la tierra, de la que hace un uso absentista. La revolución industrial empezó en Andalucía, que se bloqueara demuestra que en el capitalismo Andalucía no tiene salida pa un desarrollo industrial. Soberanía en Andalucía es socialismo. Socialismo en Andalucía es soberanía. La lucha nacional y de clase, especialmente aquí, son una única e indivisible lucha.
Valoración: 1
| Avisar provocación
#7
Voltaire|22-09-2009 23:21
No os quejéis. Catalunya ha pasado de ocupar el primer puesto en renta per cápita del Estado en 1978 al puesto nº 11 en 2009. Y todos ya sabemos cómo ha sido posible eso.
Valoración: -4
| Avisar provocación
#8
22-09-2009 23:45
En Catalunya, al menos el Principat, el paro llega ya al 17% más o menos. En Andalucía en el 2005 se tenía del 13%. Que en Catalunya haya pasado del 1er puesto en renta per cápita al 11º es una clara muestra del mal estructural del sistema económico actual, lo que no hace que los andaluces (en un artículo que habla de Andalucía) no podamos quejarnos de estar siempre a la cola en los indicadores de bienestar social.
Tenemos la menor esperanza de vida del estado. Estamos a la cola en educación. Estamos a la cola en sanidad. Estamos a la cola en oferta de trabajo. Estamos a la cola en ingresos. Y, además, la propiedad de la tierra está totalmente acaparada entre 4 señoritos como quien dice. Estamos a la cabeza en muertes laborales y el 20% de los nacidos en Andalucía ha tenido que emigrar.
Puestos a comparar, igual son los catalanes los que no se pueden quejar. Por suerte, la solución está en que todos nos quejemos y actuemos contra lo que provoca las quejas en lugar de decir "no os quejéis que aquí también estamos mal".
Valoración: 5
| Avisar provocación