¿Qué hacer con tanta gente?
La canciller alemana Ángela Merkel, ha exigido la puesta en marcha de mecanismos que permitan expulsar a los países de la Eurozona que de forma reiterada, rompan las reglas de equilibrio financiero de la Unión Europea (UE). Merkel ha dicho en el Parlamento alemán que se aplicaría a los Estados de la UE, que «una vez y otra» rompan esas reglas. 
Se trata de la primera vez que un gobernante de la UE se manifiesta de esa manera, y si ese gobernante es alemán la cosa debe ser muy grave. Berlín no está dispuesto a cargar con el muerto, y salir en auxilio de todos los que tengan problemas. Para ello la canciller considera necesario modificar las reglas del Tratado de la Moneda Única. "En el futuro vamos a necesitar una enmienda al tratado que ha haga posible, como último recurso, poder excluir de la zona del euro a un país, si las condiciones no fuesen cumplidas", dijo.
¿Qué pasará con la mayoría de los países del antiguo campo socialista? Sencillo: serán arrojados a la basura. Muchos se acordarán de la época socialista que no les garantizaría un deportivo último modelo, pero les aseguraba casa, educación y comida. Con razón, y según una encuesta reciente, hay tanta gente añorando el muro de Berlín. Algunos lo levantarían hoy mismo, ladrillo a ladrillo. Cada día parece más claro que esta puede ser la crisis final del capitalismo que vaticinara Marx.
Por cierto, ¿qué ocurrirá con España?
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|18-03-2010
Angela Merkel incendia la eurozona
Josu JUARISTI
Dicen los franceses que Alemania se ha aislado en una posición de ortodoxia presupuestaria en la Unión Europea. Dicen los alemanes que ya se han cansado de ver cómo muchos de sus socios europeos (los famosos PIIGS: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España, por sus siglas en inglés) han vivido muy por encima de sus posibilidades a costa, en buena medida, de las contribuciones alemanas a la caja común europea. Y Angela Merkel ha dado un puñetazo encima de la mesa. Lo hizo ayer ante el Bundestag, al oficializar con premeditada rotundidad lo ya dicho por su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble: «Cuando un socio incumple de forma prolongada las condiciones de pertenencia a la moneda única, debe poder ser excluido de la eurozona». Previa reforma del Tratado de Lisboa, algo que temen en Bruselas. La obsesión por la ortodoxia presupuestaria irrita a muchos de los socios comunitarios, pero todos ellos saben perfectamente que si Alemania accedió a crear el euro y abandonar su poderoso marco fue bajo unas condiciones determinadas y muy estrictas. Ahora, el estallido de la crisis ha destapado las miserias de muchos -incluso, en algunos aspectos, de la propia Alemania, cuya estrategia presupuestaria acaba de ser criticada por la Comisión- y las condiciones del Pacto de Estabilidad son papel mojado. Grecia es el paradigma de la crisis, pero los socios no estarían hablando hoy de un futuro Fondo Monetario Europeo, de planes de rescate (ayudas eventuales, lo llaman) y de un gobierno económico en el seno de la UE si sólo se tratase de Grecia. Tantos socios con tantos problemas y unos criterios de convergencia masivamente incumplidos han situado a la zona euro ante la mayor crisis desde su creación el 1 de enero de 1999. Nunca los desequilibrios habían sido tan obvios.
Lo que el Gobierno de Angela Merkel pone ahora sobre la mesa ya venía siendo anunciado en varios informes que circulan por la Unión desde hace meses. Pero el hecho de que sea Merkel quien apoye la posibilidad de expulsar como último recurso a un socio de la eurozona (llegó a advertir de que, en caso contrario, «la cooperación es imposible») habrá hecho temblar a más de un estado miembro acusado de haber dilapidado dinero comunitario durante años. Y es que Berlín, el mayor contribuyente de la UE, está advirtiendo también a sus socios de que no soltará más dinero si considera que quien lo pide o necesita no hace primero sus deberes.
Y la canciller federal lo dice guardándose un as bajo la manga, el que supone saber que el próximo presidente del Banco Central Europeo será tu mano derecha en estos asuntos, Axel Weber, que relevará -salvo sorpresa mayúscula- a Jean-Claude Trichet el próximo año. Un Jean-Claude Trichet que no soporta a Weber y que ayer explotó ante el discurso de Angela Merkel. El alto funcionario de la Administración francesa declaró que una eventual salida de la zona euro de los países que no cumplan con sus obligaciones es una «hipótesis absurda» y, aunque recientemente él mismo declaró que no comentaba «hipótesis absurdas», ayer habló y no paró. Trichet calificó las medidas griegas para reducir su déficit público como «convincentes y valientes», pero Alemania no termina de creérselo y aguantará hasta el último minuto antes de comprometer dinero para Atenas o, llegado el caso, para cualquier otro estado miembro de la Unión Europea.



#2.- Ldf
18-03-2010 13:12
Esta fue la UE que nos pintaron de color de rosa, una flor que ahora solo tiene espinas de corrupción y bandidos acusando al único magistrado que ha osado enfrentarse a tanta barbarie, una UE que solo ha financiado las infrastusturas para robar en menos tiempo a este estado de pobres dominados por la casta asesina de la dictadura camuflada a base de autopistas y modernidad para los ricos.
Felipe cabrón, esta es tu traición, cuando Espahna sea expulsada del euro no vas a tener donde esconderte.
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#3
18-03-2010 13:25
Mejor que se haga pedazos y reconstruyamosla de una manera democratica con intituciones elegidas por el pueblo y con poder real y un presidente elegido por los europeos con plenos poderes y no esta UE antidemocratica o de "democracia" burguesa  indirecta que va solo en interes de los bancos y las transnacionales, por una europa de los trabajadores y los ciudadanos y clases populares una europa de los social y que se ocupe de las personas y no de la mera transaccion de capitales, una Europa totalmente independiente de los EEUU y la OTAN
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