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Ateo, materialista y anticlerical.
Las religiones fueron inventadas por los hombres para explotar a los hombres. Ha llegado el momento de arrinconarlas en el baul de la historia. Religión y libertad son incompatibles.
Pedro L. Angosto | Para Kaos en la Red | 1-3-2009 a las 12:44 | 3994 lecturas | 18 comentarios
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No tengo empacho alguno en declararme ateo, materialista y anticlerical. Soy ateo no por decepción, sino por convicción. Jamás esperé nada del mito, nunca creí en milagros, ni siquiera en algunos tan festivos y jocosos como ese que dicen obró Jesús de Galilea en una boda convirtiendo el agua en vino para regocijo de todos sin que el Espíritu Santo recibiese el preceptivo aviso: Ojalá él y sus seguidores se hubiesen dedicado exclusivamente a eso, a convertir el agua en vino, las balas en besos, la ambición en solidaridad, al menos en los cuentos, en los propósitos, en sus prédicas. No creo en Dios, ni creo que los hombres necesiten a Dios para nada, salvo los medrosos, los apocados, los que nada esperan de esta vida o los que sufren desgracia tras desgracia y en su desesperación se entregan al cielo con la esperanza del consuelo o de una vida mejor después de la muerte. A estos los respeto, los comprendo y los quiero. Nadie nace ciego por voluntad propia.

Sin embargo, estoy convencido de que Dios y sus amigos si necesitan a los hombres, desde el principio, desde que el Verbo se hizo carne, incluso desde antes, cuando el hombre desnudo veía salir el sol y llegar la noche, cuando contemplaba el furor de las tormentas y los vendavales, el desbordamiento de los ríos, el rugir de los volcanes, los deshielos y las sequías pertinaces, cuando el más fuerte, no el más evolucionado ni el mejor ni el más bueno, cambió el miedo humano a las leyes de la física, por el miedo a las fábulas imponiendo castigos y recompensas a capricho. No, no creo en Dios, me importa un bledo su existencia, inexistencia o evanescencia, su poder omnímodo, su maldad o su bondad, su infierno y su cielo, sus vírgenes y sus santos, sus iglesias, sus predicadores, su forma líquida, etérea, sólida, gaseosa, antropomorfa o mineral, lo que dicen que dijo a Moisés, a Abraham, a Mahoma o a Monseñor Escribá de Balaguer antes de subir a los altares o tener calle en Zaragoza: Si los hombres –unos pocos, quienes lo hicieron del barro- no lo hubiesen querido, Dios no habría nacido, ni las guerras, ni los cruzados, ni los alcabaleros, ni los diezmos, ni las tercias, ni las conquistas, ni los cristianos, ni los católicos, ni los presbiterianos, ni los taoístas, ni los budistas, ni los musulmanes, ni los judíos, ni la inquisición, ni los talibanes, ni la Santa Cruzada española, ni los adoradores del dinero, ni los gudaris sanguinarios, ni los torturadores de toda laya, ni los legionarios de Cristo, ni el Opus Dei, ni la madre que los parió.

Todo es obra del hombre, del hombre perverso, del hombre en estado de corrupción pura, que no es otro que aquel que promueve y otorga carácter inmutable a un sistema que se basa en la explotación del hombre por el hombre, que esparce la muerte por toda la faz del planeta con una sonrisa en los labios, que destruye la naturaleza a sabiendas de que no le pertenece, que inventa espejismos para dormir a los que han sido dormidos con tantos cuentos que ya no tienen resuello ni siquiera para bostezar y encuentran placer y consuelo en el sueño eterno de los espejismos inacabables, inabarcables, inaprensibles.

¿Qué aporta la idea de Dios a los seres vivos, inteligentes o no, racionales o no? ¿Qué les ha aportado además del miedo, de la esclavitud, de la explotación, de la guerra, de la muerte, de la extinción, del odio, de la intransigencia, de la violencia, del fuego, de la mentira esencial, de la castración mental, del arriba y abajo, del capitalismo salvaje y destructor, de la ceguera y la resignación? Nada, absolutamente nada. Cuando el hombre inventó a Dios, no lo hizo pensando en el bien de sus semejantes, sino en dominarlos, en ponerlos a su servicio, en atemorizarlos hasta extremo tal que difícilmente osaran contestar, desobedecer, rebelarse. Los hombres esclavos, los hombres castrados por siglos de terror, cegados por el invento divino y dirigidos por quienes llevaban a Dios en una mano y en otra la espada, construyeron pirámides descomunales en vez de casas decentes; saquearon campos infinitos cultivados por seres resignados para levantar templos inmensos que acrecentaran aún más el miedo a lo sobrenatural, a lo desconocido, a lo incierto; invadieron países, crearon imperios, saquearon suelos y subsuelos, blandieron la espada y la maza, el cañón y el misil, para defender los privilegios de los que eran enterrados bajo los altares; se batieron contra el liberalismo, contra la democracia, contra el socialismo, contra la emancipación del hombre, contra la libertad, contra la justicia, contra la igualdad, contra la fraternidad, contra la Razón.

No, Dios no existe, pero ha sido, es muy rentable para la “buena gente”, para los que no tuvieron ni tienen reparo alguno a la hora de clavar mil puñales en la espalda del prójimo, y del mundo entero, con tal de quedarse con la hacienda, con tal de que los otros aprendan como fueron, son y serán las cosas. Dios no existe, pero de su nombre y en su nombre viven miles de cuervos negros y de todos los colores, cuervos con tirabuzones, cuervos tonsurados, cuervos rapados, cuervos con turbante, elegantes cuervos con traje de Armani, cuervos que disponen la vida y la muerte, que juegan con la enfermedad, que reparten el pastel quedándose con la mayor parte de él. Y por eso, y por otras muchas cosas que contar no quiero, soy materialista, porque creo que ningún hombre debe ser menos que otro, que todo ser humano debe poder satisfacer sus necesidades fuera de la esclavitud, con un trabajo digno, limitado, seguro y adecuado a su personalidad que le permita vivir en libertad, cultivar su sustancia intelectual, sensorial y sentimental, educar a sus hijos en el saber humanista, en la solidaridad, en el amor a la naturaleza, en el desprecio hacia los explotadores, los estraperlistas y los carroñeros; porque creo que la vida no es una carrera de locos que corren hacia ninguna parte, que no estamos aquí para competir unos contra otros, a costa de otros, sino para disfrutar de la belleza y paliar el dolor, propio y ajeno, para mandar al carajo los escritos sagrados y sus amenazas insolentes y despiadadas; porque creo en la justicia terrenal, en una justa y obligada distribución de la riqueza que posibilite a todos, morenos o blancos, negros o amarillos, arios o gitanos, capacitados o discapacitados, tontos o listos, guapos o feos –ningún mérito tiene lo que viene con uno al nacer- ser felices sin aspirar a tener más de lo que la decencia y la buena educación aconsejan; porque pienso que las flores no se cortan, se miran, y si se cortan para hacer un bonito ramo de flores, no se entregan a los muertos, sino a los vivos; no se ofrecen a los santos a cambio de una parcela en la tierra o en el cielo, sino a un amigo o a un desconocido que pasa por nuestro lado. Soy materialista, en fin, porque estoy plenamente convencido, tanto como el más ciego de los creyentes, de que es aquí, debajo del sol, las estrellas y las nubes, junto al mar y las montañas, rodeado de árboles y animales, donde el hombre tiene su casa, su única casa, una casa de la que apenas ha construido los cimientos, una casa que no le pertenece y que ha de cuidar con todo el esmero del mundo para legarla más bella a quienes la habiten después. No hay oraciones que valgan, no sirven los sermones ni las parábolas mansas, la tierra nos llama, nos llaman los hombres que pasan hambre y necesidad, apelan a nuestra conciencia los desheredados, los desplazados, los marginados, los que nunca supieron del esplendor sobre la yerba ni la gloria de las flores. Es aquí, en el solar que piso, que pisamos, donde podemos construir el paraíso, sólo hace falta poner manos a la obra, prescindiendo para siempre del mito, de quienes lo inventaron y sustentan para que todo siga igual, como Dios manda.

Y por eso, y termino pacientes lectores, soy anticlerical, porque como decía el olvidado Atahualpa Yupanqui Dios es un capitalista al que gusta lo fastuoso y comer en la mesa de los ricos, al igual que a sus discípulos, predicadores y seguidores. Porque las iglesias, del tipo que sean, siempre estuvieron con los poderosos, siempre contra la libertad, siempre contra todo signo de progreso, siempre contra la voluntad del pueblo, contra su soberanía, contra su felicidad, amparando a explotadores, genocidas y tiranos; porque el clero dejó para ese Dios que inventó lo del más allá y decidió, sin ninguna duda, que su reino si era de este mundo, únicamente de este mundo y que este mundo era de su exclusiva competencia.

Cada vez que oigo a un cura inmiscuirse en las cosas que incumben a las personas normales, meter su hocico en lo temporal, intentar obstruir las leyes que el pueblo se quiere dar para mejorar su existencia o ponerle un final digno, pienso que no estamos tan lejos del hombre de Atapuerca, que hemos evolucionado poco, muy poco. Si fuese de otro modo, hace ya tiempo que la casta clerical habría desaparecido por su propio peso, por el peso de su patética y cruel historia.

 
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Comentarios (18)

#2.- Partidario del debate

Jesús|01-03-2009 18:25

Coincido en lo de anticlerical. Y furibundo. En cuanto a lo de materialista tengo mis dudas porque ya no sé bien qué es la materia, sobre todo desde que se sabe que la masa aumenta con la velocidad y que la materia en realidad se puede convertir en energía por la conocida ecuación de Einstein. Por lo que respecta a Dios, soy más bien agnóstico y desde luego, partidario de arrancar la idea filosófica y metafísica de Dios de las manos de los inventores de cuentos chinos (sectas y religiones). En esto soy partidario de abrir un amplio debate que incluya distintas ideas de Dios: por ejemplo, se puede imaginar un Dios que se suicidara en el Big bang, un Dios existente pero con más problemas que nosotros todavía, un Dios por venir, el Dios del panteísmo o hasta dos dioses...Discutir sobre él anima además a buscar explicaciones alternativas, científicas al origen del Universo, como las que ha elaborado Hawkins.

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#3.- Haced más, insultad menos

Ciencias & Humanidades|01-03-2009 19:03

Haced mas, insultad menos.

Escribid, difundid y contribuid con teoría y con acciones concretas.

El hambre y la miseria no se quitan con polémicas.

Generad teoría y concretadla en proyectos verdaderos. ¡Olvidados de vuestras miserias y contribuid a la información, dad energéticos e ideas a más de 5 mil millones en el mundo. Dejad de ser "españolísimos" mil años es suficientes. Sed humanos, asimilaos a los 3er mundistas que están cambiando el mundo. Vuestra miseria espiritual, estéril gasta los pocos recursos en insutaros. ¡Haced algo en ciencias y aportadlo a la humanidad! Lo dicen vuestros textos sagados ¡dajad que los muertos entierren a sus muertos! vosotros haced la vida.

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#4.- materialista...??

Paco|01-03-2009 19:29

Estoy de acuerdo con Jesús, lo de materialista no termino de encajar no termino de comprender en estos tiempos que corren de este consumo salvaje.

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#5.- Al #2 y al #4

Miguel López Alarcón|02-03-2009 00:29

La  definición científica de materia es: todo aquello que existe  independientemente y fuera de nuestro pensamiento, nuestro pensamiento mismo  es producto de  la materia organizada de una forma determinada; el cerebro.

Materialista es  TODA aquella persona que parte de esa teoría científica. 

La concepción burguesa-religiosa de "materialista" es profundamente acientífica y engañosa;  equipara el materialismo con el lucro y el consumismo.
                                                 
                                                                  Un cordial saludo

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#6

El Guajiro|02-03-2009 03:08

El señor Juan Luis Cipriani de Perú es también de ese tipo de sacerdotes que apoyan a los tiranos y se inmuscullen en las cosas que no le conciernen.

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#7.- A Miguel López Alarcón,el #5

Mozart Lee González /Panamá|02-03-2009 03:58

1.  Estoy de consuno contigo y con el autor,camarada.

2.  Uno de los  errores de la izquierda latinoamericana ha sido su tolerancia al mito religioso que ha entrampado las luchas por un mundo más humano y mejor.

3.  Han confundido la discusión sobre el materialismo con explicaciones escolásticas recicladas. En sus revistas no niegan el papel  de la ciencia,pero la mezclan--finalmente--con el determinismo de Jesús,Jehova,Jesús de Nazaret,  Cristo,el Mesías,el Dios de todos y de la nada,etc,etc.

4. En la época de Jesús existían dos formas de morir en manos de los judíos y romanos: la lapidación y la cruz. Los centuriones romanos obligaron a Jesús a cargar la cruz así como lo hacían con los esclavos.

5. Jesús había predicado como cualquier político  burgués de hoy en una campaña electoral en los pueblos y hogares cercanos a la antigua Galilea.  Los milagros son un invento de  los sumos sacerdotes.  Su objetivo era convertirse en Rey y, con la ayuda del pueblo, sacar a los invasores romanos.

6. Para su desgracia,la jugada le falló y fue asesinado. Murió y no resucitó al tercer día. No existen sus restos ni documento alguno. Mucho menos descendientes que cuenten la historia.

7. Dios significa en su lengua antigua Rey que luego llamaron y llaman el Mesías.  La distorsión a través del tiempo le ha servido al Vaticano  y otras sectas para dominar mentalmente a los pueblos y continuar abrazados con los explotadores  del sistema.

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#8.- TOTALMENTE DE ACUERDO

Carlos Tequila|02-03-2009 04:30

Coincido con ateo, materialista y anticlerical, sobre todo anticlerical.

Es lamentable que en la actualidad haya millones de católicos que creen en santos, vírgenes y otras pendejadas; la gente que es así es por falta de información, no investigan por su cuenta y se apañan a su mejor conveniencia, escuchan sumisos los sermones de sus sacerdotes, papas, obispos, cardenales, etc. Que nos son otra cosa más que unos satánicos, ladrones, violadores y pederastas.

El mundo estaría mejor sin ninguna religión.

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#9

02-03-2009 14:31

Suerte que las religiones sólo precisan de los HOMBRES....

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#10.- Verdad!!!

Jose Candon|02-03-2009 14:42

Apreciables personas que se han dignado escribir en este blog, solo quiero comentar que en realidad todas las cosas, que el autor del escrito original se ha servido poner como efecto de una causa comun DIOS-RELIGION (cualquiera que esta sea), realmente son efecto de todo lo contrario, acusa a las Iglesias de la esclavitud cuando la iglesia fue la primera en condenarla; acusa a las iglesias de la explotacion del hombre por el hombre, cuando le invito a leer los escritos de su "hermano en creencias" (ateísmo) Nietzche, el cual fue puesto en evidencia por la Iglesia; y asi podriamos decirlo de todas las demás acusaciones...En realidad los que quieren sacar a Dios de la sociedad son los que han causado todos estos problemas, pero lo más fácil es culpar a los demas para no reconocer que nos equivocamos, ¿No es asi?

Muchas gracias por sus posteriores comentarios....

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#11

Niihara|02-03-2009 16:23

Jose Candon, todo lo que dices es falso. No sé si es fruto del desconocimiento es por molestar. Si es lo primero, seguro que mucha gente por aquí te podrá sacar de tus errores - porque en este caso no hay vuelta de hoja, son errores claros, aunque posiblemente ideológicos -, y si es lo segundo, pues cúrrate un poco más los argumentos para que puedan germinar en un debate.

La Iglesia como institución es, posiblemente, la organización no estatal que más muertes ha causado en la historia, y en fin, es algo que todo el mundo sabe. ¿Que muchos de sus escritos y de sus militantes han sido y son maravillosos? Sin la menor duda, pero las cosas son lo que son. Solo si contamos las guerras de religión, la colonización de América Latina, la Inquisición y el apoyo explícito a alguna de las dictaduras más sangrientas de la historia tenemos suficiente para, por lo menos matizar, los efectos benéficos que alguien le suponga a la Iglesia.

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#13

Hoja Roja|02-03-2009 19:27

La religión ha sido y es el opio del pueblo, buen articulo ¡  si señor ! felicito al articulista...coincido plenamente con lo ahí expresado.

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#16

Axes|02-03-2009 21:58

¿Y...? cuando despertaste la miseria sigue ahí...

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#17.- apoptosis

venezuela|03-03-2009 01:04

La religion es la apoptosis del cerebro,ella nos lleva de la mano hacia la extincion ¡¡¡¡¡

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#18.- apoptosis

jorge de venezuela|03-03-2009 01:06

La religion es apoptosis cerebral, nos llevara a la extincion¡¡¡

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#20.- Magnifico

Juanma González|03-03-2009 14:00

Muy bueno el articulo. Totalmente de acuerdo.

Las religiones no sirven mas que para hacer el mal.

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#21.- Verdad!!!

Jose Candon|03-03-2009 14:43

1. Los imperios católicos como el español o el portugués conquistaron tierras sin exterminar; mientras que imperios no católicos como el Inglés exterminaron a los nativos de las tierras que conquistaban (Estados Unidos).
2. Los imperios católicos reconocieron la dignidad de las personas y abolieron la esclavitud; mientras que imperios no católicos como el Inglés esclavizaron otros pueblos (la gente de raza negra).
3. La cuna de la Revolución del pensamiento humano (Francia) se dio gracias a grandes pensadores ateos que son los verdaderos "creadores" del mundo que conocemos hoy (con todos los errores y problemas que existen).
4. La inquisión tiene en su historia muchisimos menos muertos que los causados por gobiernos no católicos como el Imperio inglés, los mismos revolucionarios franceses (quienes además fueron más sádicos en sus torturas).
5. Las ideas "neorevolucionarias" como el aborto y la eutanasia que son ideologías de personas ateas o contrarias a la religión son causa de mas muertes que toda la Iglesia Católica en su historia.

Y asi podría seguir, pero desgraciadamente ustedes no están abiertos a un diálogo real; ustedes proclaman la libertad de expresión y la tolerancia, cuando ustedes son los más intolerantes que se vuelcan en insultos contra la Iglesia si ésta trata de defender sus puntos de vista...

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#24.- DIOS NO EXISTE

RAFRAMIREZ|03-03-2009 23:00


DIOS NO EXISTE, LOS SERES DE LA NATURALEZA SE SOSTIENEN POR SÍ MISMOS

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#25.- Dios es un tipo fantástico

Alegrefeligres|06-03-2009 19:12

Dios es un tipo fantástico y no se puede vivir de espaldas de Él.

http://soydiosytengounblog.blogspot.com/

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