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Acantilado publica en castellano las memorias de Otilia Castellvi
En 1939, Otilia Castellvi, una modista idealista y decidida del barrio de Gracia…
Pepe Gutiérrez-Álvarez | Para Kaos en la Red | 29-12-2008 a las 13:22 | 2875 lecturas | 6 comentarios
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De les txeques de Barcelona a l’Alemanya nazi, quadernscrema

  "En 1939, Otilia Castellvi, una modista idealista y decidida del barrio de Gracia de Barcelona, tuvo que emprender, como tantos otros, el camino del exilio. Antes, sin embargo, había vivido los convulsos acontecimientos de mayo de 1937, y sufrido en carne propia la terrible realidad de los calabozos de la Checa, en los que fue encarcelada por pertenecer al POUM...Otilia escribe: "La muerte llegó aquel día a Barcelona. Todos la presentimos y, por desgracia, no nos equivocamos". Empezó entonces para ella un largo viaje, marcado por los campos de concentración franceses en las playas del Rosellón (días que este libro evoca de modo estremecedor), la ocupación de Francia por los nazis y el posterior traslado a Alemania, donde la aseguraron trabajo y posibilidades...Así reza la contraportada (o debería hacerlo), de esta hermosa edición, de un color y formato muy similar a la original catalana que me ha regalado un republicano con barba de rey godo llamado Antonio Crux, con ocasión de su estancia para presentar su libro Las víctimas de Negrín. Reivindicación del POUM (Sepha, Málaga, 2008), en el marco del Palau de la Virreina que fue sede del POUM, y con ocasión de las jornadas del sábado día 13, y en un ambiente de calor, y presencia activa de gente con buenos debates...

Estamos hablando naturalmente de De les checas de Barcelo­na a   la Alemania nazi que ya habían publicado en catalán Cuaderns Crema (Barcelona, 2003), y que ahora aparece en Acantilado en una traducción de R. Vilagrassa, y con un subtítulo: Veinte años de una vida.   Otilia fue una entre todas aquellas mujeres del POUM, un partido de la izquierda revolucionaria que comenzaba a dar su salto del feminismo obrerista estrecho (la revolución ya solventaría de por sí la misma opresión femenina), a un feminismo que se cuestiona el lugar de la mujer como segundo sexo. Era una más al lado de Mª Teresa García Banús, Katia Landau, Pilar Santiago, Carlota Durany, Jeanne Souvarine, entre muchas otras. Mujeres que hicieron la revolución y que padecieron la represión "nosckiana", en su caso de manera bastante amarga, lo que no le impidió seguir manteniendo su total integridad moral, y la limpieza de sus ideales. Ocurra lo que ocurra, Otilia Castellvi (Asturias, 1917-Canet de Mar, Barcelona, 2001), esta modista del ba­rrio de Gracia, siempre sale a flote, y se sobrepone a las miserias y tragedias que le acompañan desde que asume la aventura militante hasta que al finalizar la IIª Guerra Mundial, puede instalarse en Caracas. Hay un momento en el que el mundo se derrumba, y reflexiona sobre el contraste entre el idealismo revolucionario y las escenas de barbarie que le ha tocado contemplar. Pero ella sigue, y su mirada siempre es limpia. Da testimonio desde su perspectiva de mujer, roja, poumista, española, catalana, y nos permite ver fragmentos de una historia oculta...Una historia en la que la modestia personal no le impide una impresionante lucidez.

De condición  obrera, catalana y catalanista, Otilia asume su condición obrera distanciándose del sentimiento de élite de sus compañeras modistas, que creen que ellas no son obreras, y se reafirma apasionadamente en su opción frente a una señora pudiente que brama contra una huelga obrera, porque no tienen derecho ni a la cultura ni a la vida. Tiene 17 años cuando es la única mujer que asiste a una conferencia de Joaquín Maurín en un local del BOC. Convertida en militante, Otilia participa activamente en los acontecimientos de Octubre de 1934, asiste con entusiasmo a la creación del POUM, toma parte en las jornadas de julio en Barcelona, y en las vicisitudes de la Barcelona roja.

Vivirá sus años dorados de lucha y de entusiasmo colectivo,   hasta que comienza a entrar en una pesadilla que parece sin fin cuando los líderes y militantes de su partido son tratados como "quintacolumnista" por el estalinismo. Su tono se hace más indignado, y resulta manifiesta su vehemencia en la defensa de Nin. Esta tragedia está marcada claramente por el estupor, ¿cómo era posible?. El que escribe recuerda una manifestación de esta vehemencia en un acto, la presentación de mi libro sobre Trotsky, con la presencia indignada del Linus Paulinus, polemizando con preguntas doloridas y afiladas con Teresa Pámies y varios antiguos militantes del PSUC, presentes en el debate. Aquel día Linus me dejó su tarjeta en la que detallaba su pasión esperantista, una dimensión inherente a su pasión internacionalista, manifestada en la militancia y una capacidad políglota que tanto le ayudará. Linus y Otilia conocieron a los "comunistas" casi exclusivamente desde esta perspectiva,  una vez en el exilio, los encuentros con gente del PCF, siguen siendo escalofriantes, y por lo tanto se explica que el enfoque del estalinismo tenga una única dirección. En este sentido, la percepción de Otilia es tan sincera como esquemática. Lo mismo le ocurre con los franceses...

El "proceso" policial contra el POUM, lleva a Otilia, primero a una cárcel que no parece tal, y en donde convive, paradójicamente, con mujeres fascistas, y su enfrentamiento es tal que cuando acaba la guerra, teme que una de las jefas falangista la persiga. Allí protagonizará una huelga de hambre en solidaridad con Katia Landau, que quiere saber lo que le ha ocurrido a su compañero, "líder del Partido Trotskista austríaco",   con una historia que será compartida: También estaba detenida con nosotras la austriaca Katia Landau, desolada porque su esposo, que también era austríaco, había desaparecido en manos de la checa. Era una chica bajita y delgada, pero tenía mucha energía y carácter. Ambos habían pertenecido al Partido Trotskista de Austria y se habían alistado en el POUM de Barcelona para luchar contra el fascismo. Para protestar por la desaparición de su marido, inició una huelga de hambre al poco tiempo de entrar en prisión. A los tres días de iniciarla, las demás poumistas de la cárcel la secundamos por solidaridad. Exigíamos a la justicia que nos dijera dónde estaba el compañero Landau. Esta táctica, como era de esperar, levantó revuelo dentro y fuera de la cárcel: venían periodistas, policías y autoridades civiles, cada cual con sumisión particular, pero nadie traía la respuesta que pedíamos...Los dos o tres primeros días, pese a que nuestro cuerpo sólo se alimentaba de agua, aún nos quedaba energía para discutir con aquellos que acudían con promesas para Intentar hacernos desistir de nuestra determinación. Después del cuarto día (el séptimo para Katia), ya no teníamos fuerzas Para acalorarnos con discusiones. El quinto, sexto y séptimo día (el décimo para Katia) todas parecíamos almas en pena. Yo que de natural ya era alta y delgada, me convertí en un auténtico esqueleto viviente. Lo que más Impresionaba era mi deplorable aspecto. ..Más adelante, Otilia anota: "La mañana del octavo día de vivir sólo de agua, los representantes de la justicia `legal´ que habían visto el día anterior el lastimoso estado en el que nos hallábamos, sabiendo que la responsabilidad de lo que pudiera pasar sería suya, vinieron a comunicar oficialmente que la checa había eliminado al pobre Landau. Esta triste noticia confirmó lo que ya temíamos. Pero habíamos conseguido que reconocieran oficialmente esta clase de crímenes, crímenes que avergonzaban  a la poca gente honrada que aún quedaba en el gobierno. Aquel reconocimiento también nos salvó a nosotras, que no habríamos resistido mucho más".

Estas páginas nos preparan para lo que va a venir. Cuando las tropas franquistas entran en Barcelona, los chequistas desaparecen, y los prisioneros permanecen encerrados sin que nadie escuche sus gritos. Afortunadamente, entre los chequistas había un mallorquín que no era como los otros, y regresa para abrir las mazmorras. Otilia se encuentra entonces que ha de sobrevivir en la Barcelona "liberada" donde la delación está al orden del día --a veces, por los mismos "rojos" y "rojas" que tratan así de exculparse--, aún no se ha recuperado de las secuelas de la checa, y ha de vivir oculta, marcada por la noticia de las detenciones y las muertes de familiares y amigos, en concreto de su hermano y de su compañero.

A pesar de su extrema debilidad, y en una segunda tentativa, consigue burlar la guardia civil y atraviesa precipitadamente los Pirineos, pero será para dar con sus huesos en una lóbrega cárcel de Perpiñán y, a continuación, en el campo de refugiados de Argelès, con los restos del naufragio del ejército republicano. En estos lugares conocerá las consecuencias de esa variante de fascismo a la francesa que es el chovinismo, pero también, las pruebas de la solidaridad y la amistad. Mujer, roja y sin papeles, conocerá  miserias y las humillaciones sin cuentos en la Francia que buscaba adaptarse al ambiente asfixiante del ascenso nazi-fascista. En estas páginas, Otilia ofrece una vivida descripción de  todas  las vejaciones sufrida por ella y los demás republicanos, sobre todo en Argelès. Como en una buena película, sus encuentros y desencuentros con el Linus, igualmente errante, son páginas de dolor, esperanza e ilusión, bastaba estar juntos y contar con unas mínimas condiciones para volver a sentir el latir de la vida.

Ironías de la historia, gracias a su condición de costurera y de políglota de él,  la casualidad  les brindó una oportunidad de escapar del fuego y caer en las brasas...ambos acaban instalado en la Alemania nazi, y en contra de todo los pronósticos, allí le acompañó la suerte. Su condición de republicana, roja (y "trotskysta"), pasó desapercibida, era una "española" sujeta a los cánones del estereotipo (gracias a los cuales la Gestapo liberó a Linus que no se cortaba en sus denuncias del nazismo). Nuevamente gracias a su oficio, pudo pasar de un trabajo a otro, siempre apreciada por su buen hacer y su laboriosidad, amén de su capacidad solidaridad mostrada con los judíos que encontraba. Inmersa en la vida cotidiana de un pueblo alemán llano en el que los nazis aparecían como algo externo y en el que existía una sorda resistencia, entonces les correspondió vivir en sus propias carnes los brutales bombardeos aliados. Le toco revivir los mismos desastres humanos que ya había conocido en la Barcelona bombardeada por la aviación franquista, otra vez con el pueblo llano que trataba de sobrevivir y tejía sus propias redes de solidaridad, lejos del nazismo que se descomponía, y junto con otras personas que, al margen de sus posibles inclinaciones, trataba de recomponer su dignidad humana. Cuando llegan los norteamericanos, descubre que la avanzadilla está formada por infelices indios de la frontera con México, utilizados como carne de cañón. Se trata de unas memorias presididas por un optimismo inna­to y una bondad excepcional. La misma que le llevó a afiliarse al POUM, y la misma que explica su actuación concreta en situaciones concretas como la que le acercó a los civiles alema­nes, y sentir se como ellos, maltratados por una maldita guerra entre lo malo (Aliados) y lo peor (Eje), y en medio de la cual sufrieron los pueblos. Para entenderlo, basta con aproximar el microscopio a la España "profunda" que "apoyó" al franquismo como una opción de supervivencia. Con la humildad de una costurera militante, Otilia ofrece un testimonio extraordinario de una Historia que ella vivió desde la parte de las mujeres, y siempre desde el bando de los perdedores.

Seguramente, Otilia había logrado rehacer su vida en esta Alemania trabajadora que la acogía, pero el final de la II Guerra Mundial, la obligó a emprender una nueva emigración, esta vez en dirección de Venezuela, donde volvió a ejercer su oficio, se casó, y tuvo un hijo, Ulisses Moulines, en estos momentos reconocido catedrático de Filosofía de la  Ciencia en la Universidad  Munich Ulisses, autor de un ensa­yo Manifiesto nacionalista (o has­ta separatista, si me apuran), que ha sido editado por La Magrana, en Barcelona, y cuyo título resulta ya de por sí, bastante explícito..

Según se cuenta Ulises Moulines Castellvi en el prólogo, siendo ya una anciana, Otilia regresó a Cataluña y dictó sus experiencias, an­tes de morir en el 2001. Entonces, una peque­ña editorial se interesó por ellas y publicó el texto con abundantes re­toques en una edición limitada, que pasó desapercibida hasta que el editor Jaume VaIlcorba se encontró un día con un ejemplar en las manos. Éste explicó con razón, en su presentación: "Es el testimonio más impactante que he leído en los últi­mos años". Gracias a esta adopción, siete años des­pués de la primera redacción, las memorias de Otilia han conocido una edición en Quaderns Crema sin apenas rectificaciones y, según Espadaler, en un "catalán mi­litante", aunque su testimonio resuma sentimientos internacionalistas y una humanidad harto representativa de una mujer obrera y militante que siempre creyó en la vida, en su trabajo, que nunca abandonó sus ideales ni se dejó abatir por el mundo que se le caía encima.

 
 
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Comentarios (6)

#2

29-12-2008 17:39

Lo que dice el del comentario 1 tiene tan poca fuste como si ironizásemos con "lo malo que eran los anarquistas rusos y lo buenos que eran los bolcheviques,que terminaron devolviendo a Rusia al capitalismo"  Teneis menos cerebro que un mosquito, y os debería dar verguenza llamaros comunistas.

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#3.- Rescatar del olvido a l@s que lucharon por la revolucion!

Fernando|29-12-2008 17:59

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#6

29-12-2008 21:02

¿Alguien se leyó el artículo? Es que es entrar a un artículo de Pepe y siempre la misma cantinela...

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#7

Gohan|30-12-2008 02:31

Que malos del PSUC.. pues ya ves no eran los de la CNT los que los humillaron moralmente ni trataron de asesinarlos (cosa que en bastantes casos consiguieron) las cosas por desgracia son asi. Ojala el PCE-PSUC no se hubiera comportado de esta manera, torturando a los que creia sus enemigos, echando del gobierno a Largo Caballero bajo el chantaje de las armas, ni copando el ejercito hasta hacerlo casi suyo. Y m da igual que los fachas traten de aprovecharse de esto, eso no oculta lo que paso.

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#9.- para el "erudito" Gramsciez

Pere|30-12-2008 13:53

Jesus hernandez. Yo fui un ministro de Stalin

Burnett Bolloten, La Guerra Civil española: Revolución y Contrarrevolución

a) Malaga crec que era una de les capitals "comunistes"

b) En els citats es relata com la proposada ofensiva a Extremadura va comptar amb una nul·la ajuda aerea -que tenia de venir dels soviètics-, per exemple /una de les causes que Largo Caballero dimitis, a més dels fets de Maig)

c) no el marxisme, sino qualsevol  historia minimament raonada, sense menystenir les capacitats o incapacitats de les persones i la seva acció, contextualitza en el periode estudiat; si a més parlem d'un periode com el 36-37, la complexitat és tal, els agents són tants, el que podem triar com a "fets historics" són tan nombrosos que apel·lar al caracter d'un individuu -quina base?- és .... (Carr, Que es la historia, el passaven abans a primer)

[ho sento, no suporto la pedanteria i menys quan amaga una evident ignorancia que, no se si és el cas, sol venir amb el patent de cors de certa historia academica institucionalitzada i puntuada que es ven en les universitats, incloent-hi el referent a Gramsci, és ...

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#10.- Un respeto por Largo Caballero

ABCD|01-01-2009 13:18

  Me parece del todo inaceptable que un joven que ensucia el nombre de Gramsci, aproveche el anonimato para dictaminar sentencias con tanto menosprecio de líderes del movimiento obrero que, con todas sus limitaciones, también tuvo su grandeza, yque no  fue poca. Largo Caballero fue un militante obrero inbtegral, que murió sin un real en sus bolsillos. Creyendo en las mismas ideas que le enseñó Pablo Iglesias. Lo del "Lenin español" se lo otorgaron los del PCE y las juventudes socialistas, y la verdad es que, media mucha distancia. Sin embargo, Largo Caballero surgió en un socialismo´estrecha, apegado a las tareas de las reformas y las mejoreas cotidianas. Creció después del fracaso del Bienio Repúblicano, y frustó muchas expectativas, pero  se negcó a aceptar las calumnias  contra el POUM, y tuvo la enorme dignidad   de declarar en el proceso  contra este partido...En el PSOE tienen su busto, pero nada más. 

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