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La elección del mayor estafador de la historia reciente
La campaña electoral y victoria posterior de Obama entrarán en los anales de la historia como la estafa política del nuevo milenio
James Petras | Para Kaos en la Red | 13-12-2008 a las 12:23 | 2093 lecturas | 10 comentarios
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  “Tengo una visión de estadounidenses con 80 años trabajando en oficinas y fábricas todavía, en silla de ruedas después de haber perdido las piernas en las guerras imperiales y sus pensiones gracias a los especuladores de Wall Street, y recordando amargamente que habían votado a un Presidente que primero prometió cambio, prosperidad y paz, para luego nombrar a timadores financieros y belicistas.” Un ministro itinerante 2008.

Introducción

Todo el espectro político, desde la izquierda ‘libertaria’, pasando por los editores progresistas de The Nation, hasta el partido de extrema derecha compuesto de neo-conservadores/belicistas sionistas y los académicos de Berkeley/Chicago/Harvard partidarios del libre mercado ha aclamado con una sola voz la elección de Barack Obama como ‘un momento histórico y decisivo’ de la historia estadounidense, y otros histrionismos. Por razones totalmente externas a las eyaculaciones emocionales de sus promotores, es cierto que es un momento histórico: Sólo hay que constatar la brecha abismal entre la demagogia de su campaña ‘populista’ y sus antiguas relaciones carnales cada vez más estrechas con los personajes políticos más retrógrados, con los corredores de poder y con los apoyos millonarios financieros e inmobiliarios.

Un análisis somero de quiénes son sus asesores principales de campaña, de cuáles son sus compromisos públicos con los especuladores de Wall Street, con los militaristas civiles, con los sionistas celosos y con los abogados corporativos evidencia lo que se ocultó al electorado mediante la imagen de Obama de ser el amigo del pueblo y dar el mensaje elocuente de ‘esperanza’. Ganó eficazmente la confianza, los dólares y las decenas de millones de votos al prometer ‘cambio’ (impuestos más altos para los ricos, el fin de la guerra de Irak y la reforma del sistema nacional de salud); sin embargo, sus asesores de campaña sugerían la continuación de las políticas militares y económicas de la Administración Bush (confirmada más tarde por los nombramientos más estratégicos).

A las tres semanas de su elección, nombró a todos los posos políticos que habían provocado las guerras interminables de las últimas dos décadas, y a los diseñadores de las políticas económicas responsables de la quiebra financiera y la recesión cada vez más profunda que azota a decenas de millones de estadounidenses hoy y previsiblemente en el futuro. Podemos afirmar que la elección de Obama ciertamente representa un hito en la historia estadounidense: La victoria del mayor estafador y sus cómplices de la historia reciente.

Habló con los trabajadores y trabajó con los amos de éstos.

Paseó el color de su piel delante de las minorías mientras borraba cualquier mención de sus quejas socio-económicas.

Prometió la paz para Oriente Próximo a la mayoría de los jóvenes estadounidenses y jura servilmente lealtad eterna al Partido de la Guerra de los sionistas estadounidenses que obedecen a un poder colonial extranjero (Israel).

Obama, a una escala mayor, es la encarnación perfecta del Hombre de Confianza de Melville. Te distrae mientras te quita la cartera. Te da las gracias mientras te manda a luchar en nombre de un país extranjero en una guerra en Oriente Próximo. Dice solemnemente piedades vacías mientras vacía los fondos de la Seguridad Social para rescatar a los principales financieros que te estafaron de tus inversiones de jubilación. Nombra y alaba a los arquitectos de los planes de pirámide desplomados mientras promete que el futuro será mejor.

Es cierto, “nuestros mayores críticos intelectuales”, nuestros izquierdistas ‘libertarios’ y anarquistas académicos utilizaron sus conferencias donde cobran 5 cifras como plataformas para promocionar la candidatura del estafador: Describieron el tono político del estafador como “respuesta a las necesidades más sentidas de nuestro pueblo”. Alabaron al estafador cuando habló de ‘cambio’ y de ‘darle la vuelta de 180 grados al país’. Es cierto, Obama dio una vuelta de 360 grados: Nos devolvió a las políticas y a los arquitectos responsables de nuestro actual desastre político-económico.

Los seguidores progresistas y auto-narcotizados del estafador

El contraste entre la retórica de la campaña de Obama y sus actividades políticas fue transparente, público y evidente para todos, salvo para las masas hipnotizadas y los ‘progresistas’ auto-narcotizados quienes se inventaron argumentos en su favor. De hecho, incluso después de la elección de Obama y el nombramiento tanto de los cómplices de Clinton /Wall Street a los más altos puestos económicos como de los arquitectos de las guerras imperiales prolongadas (Hillary Clinton a Secretaria de Estado y Robert Graves de la Administración Bush a Secretario de Defensa), los ‘verdaderos creyentes progresistas’ encontraron razones para representar, cual perrito faldero, la charada. Muchos progresistas argumentaron que los nombramientos de belicistas y timadores por parte de Obama fue un truco para ganar tiempo ahora y desplazarse a la ‘izquierda’ más adelante.

Si nunca han reconocido sus errores históricos públicamente, estos mismos progresistas se pusieron a escribir ‘cartas abiertas al Presidente’ abogando a favor de ‘la causa del pueblo’. Quizá sus epístolas logren evadir la destructora de papel del Jefe de la Casa Blanca, Rahm Emanuel.

El prestidigitador que habló de ‘cambio’ ahora habla de ‘experiencia’ al nombrar a puestos tanto mayores como menores a los mismos rocines políticos que rotan discretamente entre Wall Street, Washington, la Reserva Federal y los ambientes académicos. En vez de ‘cambio’, hay continuidades absolutas de diseñadores de políticas, y sobre todo vínculos mayores entre militaristas, Wall Street y los nombramientos de Obama. Los verdaderos creyentes progresistas, enfrentados con el fracaso total, se agarran a un clavo ardiendo. Obligados a reconocer que todos los nombramientos de Obama representan los posos del pasado corrupto y sangriento, esperan y rezan para que las circunstancias extremas actuales conviertan a estos belicistas impenitentes y partidarios de toda la vida del capital financiero en defensores de un estado de bienestar keynesiano resucitado.

Más al contrario, Obama y sus hombres en el Pentágono, Departamentos de Estado y Justicia, y agencias de Inteligencia y Seguridad están pidiendo grandes aumentos en gastos militares, envíos de tropas y militarización interior para recuperar las fortunas perdidas de un imperio en declive. Obama y sus hombres proyectan proseguir con energía la guerra global de Clinton-Bush contra los movimientos nacionales de resistencia en Oriente Próximo. Sus asesores de más confianza, que colocan a Israel como prioridad, han echado el ojo a Irán, Siria, Afganistán, Pakistán, Somalia, Sudán, Palestina e Irak.

La estafa económica de Obama

Luego está el contraste entre los billones que Obama regalará a los timadores financieros (y cualquier otra empresa privada capitalista ‘demasiado grande para fallar’) y su compensación cero para los 100 millones de cabezas de familia estafados por valor de 5 billones de dólares en concepto de ahorros y pensiones por parte de sus nombrados cohortes y los que se han beneficiado de los rescates. Ni un solo centavo será destinado a los parados de larga duración. Ni un solo hogar será rescatado de la amenaza de desahucio.

Obama es la marca registrada de una red de personal de confianza. Es una banda bien organizada de políticos eminentes, recaudadores de fondos, buscavidas de los medios de comunicación, magnates inmobiliarios y macarras académicos. Se unen a ellos y los encubren los funcionarios y rocines del Partido Demócrata. Como el virtuoso, Obama proyectó la imagen y siguió el guión. Pero la financiación y todo el tinglado ‘populista’ fueron construidos por los partidarios inflexibles del libre mercado, por los que ponen a Israel primero, tanto judíos como gentiles, por los belicistas de Washington y por todo un ejército de burócratas multimillonarios.

La estafa electoral sirvió para algo más que la mera propulsión de una docena de artistas estratégicos de la estafa hacia puestos relevantes de la Casa Blanca. Primero, la banda estafadora de Obama desvió la rabia e ira de decenas de millones de estadounidenses económicamente machacados y sangrados por la guerra, de forma que la hostilidad no se vertiera sobre una presidencia y un congreso desacreditados, o sobre un sistema político grotesco de un partido con dos facciones, y diera como resultado la acción directa o al menos un nuevo movimiento político.

En segundo lugar, la imagen de Obama proporcionó una tapadera temporal para el regreso y la continuidad de todo lo que detestaba el pueblo estadounidense – los arrogantes timadores intocables, el desempleo creciente y la incertidumbre económica, la pérdida de hogares y ahorros de toda una vida, y las guerras imperiales interminables.

Siendo las estrellas de la película Paul Volker, ‘Larry’ Summers, Robert Gates, los Clinton, Geithner, Holder y General (‘Tú bebe tu kool-aid mientras yo ocupo mi sitio en el Consejo de Administración de Boeing’) Jim Jones (Cuerpo de Marines de los Estados Unidos USMC), Obama nos obsequia con un nuevo pase de intervenciones militares y crímenes de guerra, bandidaje en Wall Street, Abu Graib, buscavidas del Comité Estadounidense-Israelí de Actividades Políticas AIPAC y todas las demás pamplinas diversas. Nuestro Gunga Din hecho en Harvard da a entender que habla en nombre de todos los sujetos coloniales pero actúa en el interés del imperio, de sus vampiros financieros, y de sus criminales de guerra y sus sanguijuelas de Oriente Próximo de la Tierra de los Elegidos.

Las dos caras de Obama

Como la cara de Jano en las monedas de la república romana, Obama y sus íntimos amigotes bromearon cínicamente sobre ‘cuál es la cara real de Barack’, conscientes de la estafa que perpetraban durante la campaña. En realidad, sólo hay una cara – la de un Obama muy comprometido, consecuente y sin tapujos, demostrando con sus nombramientos la cara de un constructor de imperio.

Obama es un militarista a las claras con el firme propósito de reconstruir el imperio estadounidense hecho jirones. El Presidente Electo es un defensor de Wall Street imperturbable – colocando la recuperación de los grandes bancos y empresas de inversión como prioritaria. Las personas nominadas para los puestos económicos más relevantes (Tesorería, asesores de la Casa Blanca) están bien capacitadas (largo servicio en la oligarquía financiera) para perseguir la agenda de Wall Street de Obama. No hay ni un solo miembro de su equipo económico que represente o haya defendido los intereses de las clases asalariadas (ni siquiera de las pequeñas y medianas empresas procedentes de la industria productiva).

Los propagandistas de Obama sostienen que sus nombramientos reflejan su preferencia por la ‘experiencia’ – esto es verdad: Su equipo ha tenido mucha ‘experiencia’ en aumentar los beneficios empresariales, compras y especulación en el transcurso de sus largas y lucrativas carreras. Obama no quiere a jóvenes sin historiales de haber servido a las Grandes Finanzas cuyos intereses le son cruciales. Quería a funcionarios económicos de confianza que reconocieran que la tarea central de su régimen es la refinanciación millonaria. Los nombramientos de los Summers, Rubins, Geithners y Volkers encajan perfectamente con su ideología: Son la mejor elección para sus metas económicas.

Los críticos de estos nombramientos hablan de los ‘fallos’ de estos economistas y su papel en ‘el colapso del sistema financiero’. Estos críticos no reconocen sin embargo que sus ‘fallos’ no es lo más relevante, sino su compromiso inquebrantable con los intereses de Wall Street y su voluntad para sacar billones de dólares más a los contribuyentes estadounidenses con el fin de sostener a sus colegas de Wall Street.

Con Clinton y Bush, previo al desplome financiero, éstos ‘liberalizaron’ la práctica de timar a 100 millones de estadounidenses de billones de ahorros y pensiones privados. En la crisis actual, éstos son exactamente las personas necesarias para timar a la tesorería de los Estados Unidos los billones de dólares que necesitan para rescatar a sus compañeros oligarcas. El Presidente Blanco (Bush) deja excrementos humeantes en las alfombras de la Casa Blanca, y Wall Street llama al ‘histórico’ Presidente Negro Obama para organizar la limpieza.

Obama, el militarista, supera a su antecesor

Lo que hace a Obama un militarista y defensor de Wall Street mucho más audaz que Bush es que tiene la intención de perseguir políticas militares que ya han dañado al pueblo de Estados Unidos nombrando a personas que ya han sido desacreditados en el contexto de guerras imperiales falladas y una economía interior fracasada. Mientras Bush empezó sus guerras después de que la paz acostumbrada de Estados Unidos fuera destrozada por el clima de miedo orquestado a raíz del 9/11, Obama tiene la intención de lanzar su intensificación de los gastos militares en el contexto de un desencanto público generalizado con las guerras en curso, con déficits fiscales monumentales, con presupuestos militares inflados y después de que 100.000 soldados estadounidenses hayan muerto, estén heridos o destrozados psicológicamente.

Los nombramientos de Obama de Clinton, General Jim Jones, el ciudadano israelí Rahm Emmanuel y el ultra-sionista Dennis Ross, encajan perfectamente con su agenda imperial-militarista de intensificación de la agresión militar. Su selección de candidatos en el terreno de la inteligencia también encaja perfectamente con la prioridad de Obama de recuperar el liderazgo mundial de Estados Unidos (reconstruir las redes imperiales de Estados Unidos). Toda la charlatanería de los medios sobre los esfuerzos de Obama de ‘bipartidismo’, ‘experiencia’ y ‘competencia’ tapa los asuntos fundamentales: Las personas elegidas de los dos partidos están completamente comprometidas con la construcción del imperio militar. Todos están a favor de “un nuevo esfuerzo por renovar la posición de Estados Unidos en el mundo” (léanse ‘la dominación imperial de Estados Unidos en el mundo’), de acuerdo con lo que dijo la futura Secretaria de Estado Hillary Clinton. El General James Jones, la elección de Obama para la Seguridad Nacional, presidió las operaciones militares durante el período de Abu Graib/Guantánamo. Apoyó con fervor el aumento de tropas en Irak y aboga por un gran aumento del gasto militar, 100.000 efectivos y la militarización de la sociedad doméstica estadounidense (sin mencionar sus relaciones financieras personales con el complejo industrial militar). Robert Gates, como el Secretario de Defensa de Obama, apoya la guerra imperial universal, unilateral y sin límite. Cuando el número de países aliados de Estados Unidos en Irak caiga de 35 a 5 el 1/1/2009 y el régimen títere iraquí está pidiendo la retirada de todos los soldados estadounidenses para 2012, Gates, el intransigente, insiste en una presencia militar permanente.

El asunto de ‘la experiencia’ gira alrededor de dos cuestiones: (a) la experiencia relacionada con ¿qué prácticas políticas pasadas? (b) la experiencia necesaria para perseguir ¿qué políticas futuras? Toda la experiencia pasada de los nombramientos está relacionada con guerras imperiales, conquistas coloniales y la construcción de estados amigos. La ‘experiencia’ de Hillary Clinton fue su apoyo al bombardeo de Yugoslavia y la invasión de la OTAN de Kosovo, su apoyo al Ejército de Liberación de Kosovo (KLA), una organización terrorista-criminal internacionalmente reconocida, y los bombardeos implacables de Irak en la década de los 90, la invasión criminal de Bush de Irak en 2003, el bombardeo asesino de núcleos civiles en el Líbano por parte de Israel… y ahora las llamadas a voz en grito para la ‘destrucción total de Irán’. Clinton, Gates y Jones no han propuesto nunca durante su carrera política la negociación pacífica de disputas con cualquier adversario de los Estados Unidos o Israel. Dicho de otra manera, su ‘experiencia’ alardeada se basa exclusivamente en su enfoque militarista unidimensional de las relaciones exteriores.

Y la ‘competencia’ ¿para hacer qué? En términos generales, Los Tres (Clinton, Gates y Jones), han demostrado la mayor incompetencia para librar a los Estados Unidos de guerras coloniales perdidas, costosas y dilatadas. Les falta la más mínima capacidad de reconocer que la construcción de imperios militaristas en el contexto de estados independientes ya no es viable, que sus costes pueden arruinar una economía imperial y que las guerras sin fin erosionan su legitimidad a los ojos de la ciudadanía.

Incluso dentro del marco del pensamiento estratégico, geopolítico e imperial, sus posicionamientos demuestran la más alta incompetencia: Apoyan ciegamente a un pequeño estado colonial ideológicamente fanático y altamente militarizado (Israel) frente a 1.5 billones de musulmanes que viven en naciones ricas en recursos minerales y petrolíferos con mercados lucrativos, potencial inversor y situadas en el centro estratégico del mundo. Promocionan guerras totales contra poblaciones enteras, como ocurre en Afganistán, Irak y Somalia, sin la menor posibilidad de ganarlas. Son verdaderamente los ‘Maestros de la Derrota’.

Obama nombró a ‘Los Tres’ por su experiencia, competencia y apoyo bipartidista en la persecución de guerras imperiales. No se percató de sus fallos deslumbrantes, sus violaciones flagrantes de las normas básicas de la civilización (los derechos humanos de decenas de millones de civiles en naciones soberanas) a causa de su voluntad de perseguir las ilusiones de un nuevo orden mundial dominado por los Estados Unidos.

Conclusión

El compromiso profundo de Obama de convertirse en el salvador del imperio estadounidense se evidencia en el nombramiento a los puestos más relevantes de los políticos y generales más mediocres y fallidos basándose en su voluntad de perseguir la construcción de imperios militaristas mientras la economía doméstica se desploma y la ciudadanía se empobrece y se desangra.

Igual que la campaña electoral y victoria posterior de Obama entrarán en los anales de la historia como la estafa política del nuevo milenio, sus nombramientos políticos y económicos marcarán otro momento ‘histórico’: El nombramiento de especuladores y belicistas fallidos y corruptos. Unámonos a la celebración inaugural de nuestro ‘Primer Presidente Imperial Afro-Americano’ ¡que gana mediante la estafa y gobierna con las armas!

James Petras

Rebelión

Título original en inglés: A Historic Moment: The Election of the Greatest Con-Man in Recent History

Traducido para Rebelión por Christine Lewis Carroll

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77363

 
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Comentarios (10)

#1

13-12-2008 17:26

Excelente... ya era hora de que se hablase del mayor imbécil de Estados Unidos. Vamos a echar de menos a ese gran loco, a ese gran ladrón y asesino que era Bush. Obama es un delincuente nombrado por los empresarios para seguir robando y matando en nombre de Dios y del Imperio, tontos del culo,.

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#2

RED KAOS|13-12-2008 18:35

Efectivamente. Si Bush era la cara fea del imperialismo y el capitalismo, Obama ha sido nombrado por ser el rostro amable de exactamente lo mismo. Un enemigo igual de infame pero mucho mas desmovilizador.

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#4.- Noan Chomsky y Howard Zinn han votado Obama

Libertario|13-12-2008 19:14

Leer las razones por las cuales posiblemente los libertarios norteamericanos Noam Chomsky y Howard Zinn han votado por Obama.
No confundir socialista-libertario con "liberal-libertario.     

http://www.fondation-besnard.org/article.php3?id_article=696

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#5.- Exelente comentario de Petras

coralsent|13-12-2008 20:24

Aunque el capitalismo se disfrace de negro, indio, etc esto no modifica su
politica democratica burguesa, a favor de los ricos empresarios y los
capitales, las esperanzas que el pueblo trabajador de EEUU, deposito en
Obama se haran agua, rapidamente con la crisis capitalista Obama no podra siquiera  ofrecer minimas reformas para el pueblo, y por supuesto no es su 
intencion ni nunca lo fue hacer, algo a favor de la clase trabajadora, desvastada por la crisis que golpea sobre sus espaldas.
Obama no es diferente a otros gobiernos democraticos burgueses , es igual y mas de los mismo en el marco de la peor crisis economica  capitalista desde los años 30,  como dice  Petras  , es la mayor estafa de la historia reciente  y mucho mas de lo mismo

 

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#6.- Me honra haber coincidido con James Petras sobre lo de Obama

Carlos Rivero Collado|13-12-2008 20:57

Dede hace cinco semanas he venido publicando artículos sobre Obama en Kaos que coinciden con lo que ahora dice Petras, aunque los míos ponen más énfasis en las cuestiones guerreras y políticas  que en las económicas.

Siempre leo a Petras y lo admiro y es para mí un honor esta coincidencia.

Lo de Obama ha sido un inmenso fraude, una trágica mentira que el pueblo de Estados Unidos pagará con mucha sangre, con gran orfandad,  con trillones de dólares; pero a nadie debe extrañarle esto. Hay que reconocer que Obama es leal al  imperio que nació en la guerra, se crió en la guerra, se hizo adulto en la guerra, envejeció en la guerra y morirá en la guerra. La guerra es su raiz, aun desde antes de Washington, la guerra es su esencia. McCain hubiera hecho lo mismo. En este país no existe la democracia, sino la tiranía del complejo militar-industrial que tiene un solo partido, el demócrata-republicano. Todo lo demás es fantasía y mentira.

Como  instrumento integral del sionismo Obama pudiera ser más guerrero que Bush, quien en estos ocho años ha sido  el mandatario más guerrero del imperio desde su creación en 1783.   

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#9.- bipartidismo y recambio

padrecito|14-12-2008 14:33

  El poder necesita recambio cuando las personas que lo representan estan desgastadas y desenmascaradas por sus políticas antipopulares.¿ No pasó igual aqui en España?.Se vota a los "socialistas" cuando la derecha clásica esta desgastada, para renglon seguido hacer estos una política más de derechas que sus antacesores,ademas aplican estas politicas antipopulares sin movilizaciones sociales o al menos muy atenuadas. La reconversion industrial, el Gal, la corrupcion generalizada en la administracion, el envio de tropas a Afganistan que Chacon pretende aumentar y un sin fin de medidas antipopulares que el PSOE ha aplicado. ¿ Quien no recuerda la ilusion con la que la gente votó a F. Gonzalez?.Igualmente los americanos han votado a Obama, de poco les va a valer. Mientras el poder tenga el dominio sobre las voluntades a la hora de ejercer el voto, pocas cosas se pueden hacer por la via parlamentaria.

  Debemos agradecer a J. Petras su compromiso y honradez intelectual.

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#10.- Estas chochando. Petras

Wilson Durán|15-12-2008 11:51

Hay que valorar las llamadas de atención que hace James Petras. Es bueno tenerlas en cuentas para no perder las perspectivas y sobreponderar el anvance político e ideólogico que significa la elección en Estados Unidos de Barack Obama.

Si solo hablamos y rescatamos los aspectos positivos que tiene la elección de Obama nos puede ocurrir precisamente lo contrario de lo que le ocurre a James Petras.  Podríamos llegar a colocar a Obama a la altura de alguno de los mandatarios izquierdistas que han asumido el poder el úlitmo tiempo en América Latina ( Me refiero a Chávez, Ortega, por ejemplo).

Wilson

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#11.- Continuación

Wilson Durán|15-12-2008 11:59

Pero a  James Petras se le pasa la mano. Y se pierde en la ponderación política estrátegica de los acontecimientos en Estados Unidos. Independientemente de quién estará en Defensa las tendencias antiguerristas en el puebo norteamericano se han fortarlecido. Independiente de quién  esté  en Relaciones Exteriores, las tendencias por el respecto a los pueblos del mundo se han fortalecido en el pueblo norteamericano, etc Y eso es lo que nos debe importar en política, a largo plazo.

De lo contrario, si seguimos a James  Petras, seguimos  como siempre;  nos alejamos de la realidad y sus matices, y finalmente no aportamos nada al desarrollo de las fuerzas progresistas.

Aqui vemos algunos adictos a Petras: Uno: "Obama es un delicuente..". Otro: " un enemigo igual de infame (que Busch)".

Yo que James Petras, con estos seguidores o simpátizantes, con los colores a la cara, reflexionaría sobre este análisis y matizaría al menos un poco, digo yo.

Si Obama es un infame igual que Bush, o un delicuente, digame Sr Petras como movilizaremos esas fuerzas que han crecido en el pueblo norteamericano y en otros pueblos del mundo?  Movilizaría usted a un pueblo pidiendo o    exigiendo el cumplimiento de promesas o de las expectativas despertadas durante  la campaña electoral a un delicuente o infame igual que Bush? Sería imbecil, no es asi?.
Wilson

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#12.- El mismo discurso

Alex Rodríguez|16-12-2008 17:09

Con cuerdo con Wilson Durán.  La izquierda jamás va a levantar ninguna bandera con esa terrible actitud.  Quiero hacer notar que no hay ni un solo argumento o fundamento en las palabras de Petras.  Hace rato que cierto tipo de izquierda no hace nada más que lloriquear y buscarle defectos a todo, esperando el ansiado apocalipsis encarnado al parecer en la presente crisis y diciendo una y otra vez que hay que resucitar a Marx, después de todo el daño que ellos mismos le hicieran.  Hay alguna propuesta seria desde la izquierda más allá de yuxtaponer frases bonitas, hay un plan serio y efectivo?  Nadie ha dicho que Obama es un salvador ni mucho menos, nadie a afirmado que Obama terminará con el capitalismo.  Pero para las personas para las que toda obra humana es nada comparada con el particular tipo de socialismo en sus cabezas cualquier avance, como en el caso de Obama, es un retroceso.  Ahora resulta que no ha ni movido un dedo y ya es peor que Bush.  Que mal por Petras, Chomsky y este tipo de intelectuales.    La historia va a terminar rebasándolos.

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#14.- Lo mismo dijeron de Allende

Wilson Durán|17-12-2008 00:01

No quiero comparar a Salvador  Allende con Barack Obama.  Pero muchos de éstos o  personas como  estas que ahora aplauden a James Petras y califican de excelente sus análisis y, además, califican de delicuente a Obama, trataron de la misma forma a Salvador Allende. Y con ello se autocondenaron, se automarginaron de las masas.

Jamás lograron conquistar a las mayorias. Las mayorias no podían confiar en alguién que estaba atacando a un líder, a un presidente, que le estaba dando lo que nadie hasta entonces le había dado: el sueño de construir una sociedad más justa, y leche y pan y preocupación por las necesidades de los más desposeídos.

He visto y escuchado lo mismo con relación a Olof Palme.

Perspectiva camaradas..! Largo plazo..!  No hay ninguna cosa, ni muerta ni viva, que no esté llena de contradicciones. Tendencias y contratendencias se entrelazan y se desarrollan en toda cosa viva o muerta. Materialismo dialéctico camaradas..!

Es vez de aprovechar la crisis que vive el capitalismo, están mas preocupados de destacar las debilidades o errores de Evo Morales, de Bachellet, de Lula, de Chávez, etc.

Raúl castro está dispuesto hablar con el delicuente. Raro ah? Chávez también. Pero no Petras. Por eso digo que James Petras está chochando.

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