RECONOCIMIENTO Y AUTORRECONOCIMIENTO
En 1995 se dio un importante paso en el proceso de establecer, desde Cuba y desde nuestras raíces culturales, una relación fecunda y perdurable con la emigración: el encuentro «Cuba: cultura e identidad nacional». En  ese evento, una de nuestras más lúcidas ensayistas, la Dra. Graziella Pogolotti, expresó:
El tema de la emigración comienza a manifestarse en la obra hecha en Cuba como resultado de un proceso de maduración y desarrollo en el que intervienen factores de diversa índole. Los años 60 estuvieron marcados por las profundas transformaciones llevadas a cabo en el país y por la aguda confrontación política con quienes mediante la agresión y la partida se resistieron a ellas. Fueron los tiempos de Girón y de los alzados en distintas zonas. Para los artistas, se trataba, sobre todo, de proseguir una obra de rescate: la de la múltiple y siempre renovada imagen de la cubanía. Luego, el país se institucionalizó, crecieron nuevas generaciones y las sucesivas emigraciones fueron respondiendo a otras causas. El tema, entonces, empezó a expresarse, desde la perspectiva del que permanecía, como referente, como parte de un debate profundamente imbricado en el devenir de la historia. No se atuvo a la mirada fija, puesta en el pasado. De tal modo relativizado, se instaló en la dinámica del presente, como parte integrante de una totalidad que lo incluye y, a la vez, lo sobrepasa. En esa relativización, hecha de reconocimiento mutuo y también de autorreconocimiento, en su consiguiente inserción en las corrientes más profundas de la historia, allí donde reside la afirmación de una identidad nacional, está la razón de su fecundidad y de sus posibilidades de crecimiento.1 
Entiéndase «el tema de la emigración» no sólo en su sentido artístico y literario, sino como apropiación de un fenómeno que ha sido manipulado políticamente desde el exterior, y escamoteada  su connotación humana y cultural.
La voluntad de incorporar al patrimonio nacional lo más valioso de la obra creada en el exterior, se ha abierto espacio gradualmente entre nosotros, sobre la base de que es aquí, en Cuba, donde están los fundamentos y el sentido mismo de la cultura cubana, aun cuando esta pueda producirse más allá de nuestro territorio. Esta apropiación representa un acto de  madurez y enriquecimiento de la política cultural de la Revolución,  en un proceso  que ha atendido al aporte cultural de un creador, independientemente de donde viva y  de su posición política.
En 1978 ya se  producía uno de los primeros resultados de este proceso: el otorgamiento del Premio Casa de las Américas al testimonio colectivo del Grupo Areíto,  Contra viento y marea; en 1981,  Lourdes Casal recibe el Premio  Casa  por su poemario Palabras juntan revolución, con lo cual, al decir de Ambrosio Fornet, la autora entraba «por la puerta grande, al espacio cultural de acá». También se publicó,  con el sello de la Editorial Letras Cubanas, El monte, de Lydia Cabrera.       
La presencia de intelectuales de la emigración se ha hecho tradicional en eventos, exposiciones, encuentros de profesionales y en conferencias que han sido foros de diálogo fructífero, como las de «La nación y la emigración».
Solamente entre 1980  y  1995, se publicaron textos de más de cien de estos autores y en más de trescientas ocasiones se hizo referencia a sus obras.  El reconocimiento  de la  creación realizada en el exterior y su incorporación a la cultura cubana, ha sido, y continúa siendo, un proceso irreversible con resultados que pueden verificarse a lo largo de estos años.2
Sin embargo, abundan los empeños por frustrarlo, que han ido desde la  amenaza, el insulto y la censura contra «moderados» o «dialogueros»,  hasta el uso de sofisticados proyectos con  falso  ropaje cultural. Estos planes se multiplicaron durante la década de los 90  y, cada vez con mayor claridad, se hace evidente su concertación con los propósitos  de la ultraderecha y su vínculo con los canales financieros que el Gobierno norteamericano destina para la destrucción de la Revolución Cubana.
LA NATIONAL ENDOWMENT FOR DEMOCRACY (NED)
Después del derrumbe del campo socialista y de la desaparición de la Unión Soviética, y con la intención de vencer por todas las vías posibles la resistencia de la Revolución, las autoridades del Gobierno norteamericano reforzaron el bloqueo y la política agresiva contra Cuba a través de las Leyes Torricelli y Helms-Burton y de la aprobación de cuantiosos recursos destinados a promover la subversión dentro de la Isla.
Gracias a  tales financiamientos proliferaron durante los años 90 diversas entidades dirigidas a interpretar la realidad cubana y a vaticinar su futuro  en función de los intereses norteamericanos y de las pretensiones del núcleo extremista cubanoamericano de Miami. (Véase   en Apéndice, Algunas organizaciones surgidas en la década del 90.)
Nutriéndose de la misma fuente, han aparecido en Cuba más de cuatrocientos grupos calificados de «disidentes», muchos integrados por dos o tres personas, a veces sólo por una, y con los cuales se aspira a sustentar la falacia de una oposición numerosa y coherente. A pesar de la insistencia en llamarlos  «independientes» (desde bibliotecas, hasta agencias de prensa), y de la variedad de nombres  —fabricada para hacer pensar que responden a posturas políticas diferentes y para homologarse con las correspondientes organizaciones internacionales—,  tienen el denominador común de estar inscritos en la estrategia delineada por el Gobierno norteamericano para destruir la Revolución Cubana. A esta cruzada se suman  numerosas publicaciones periódicas que se difunden  desde el exterior, sobre todo desde  Miami.  (Véase en Apéndice, Algunas publicaciones surgidas en la década del 90.)
Una de las agencias que ha usado el Gobierno norteamericano para financiar la subversión en Cuba y en otras partes del mundo,  es la National Endowment for Democracy (NED). Establecida oficialmente por el Congreso norteamericano como institución de cobertura semiprivada, la NED opera con fondos asignados a la Agencia de Información de los Estados Unidos de América (USIA), y se describe a sí misma como una organización a cargo de tareas no partidistas. En su diseño intervinieron ideólogos neoconservadores, y representantes de  los comités nacionales de los partidos Demócrata y Republicano, de la central sindical AFL-CIO3  y de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Las agencias del Gobierno dieron todo el apoyo material y humano para llevar adelante los estudios y proyecciones que desembocaron en la creación de la NED. Estuvieron involucrados, como principales suministradores de recursos y por su experiencia en el uso de mecanismos de manipulación cultural, la USIA y la Agencia Internacional de Desarrollo (USAID); se incorporaron más tarde el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) y el Departamento de Estado.
Oliver North, ex funcionario del NSC, y Walter Raymond participaron en la creación de esta «red de apoyo a la democracia» y dirigieron buena parte de sus operaciones clandestinas hasta que estalló el escándalo Irán-Contras.4 
A pesar de este escándalo, se preservaron activos casi todos los vínculos con las organizaciones privadas con las que North trabajó en las acciones de «diplomacia pública» que llevaron a cabo el Departamento de Estado y la NED.
 
«CANALES SILENCIOSOS»
También ha sido frecuente el uso de fundaciones para transferir grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en ocasiones sin que los receptores conozcan el origen de esos fondos.  De acuerdo con un informe publicado en 1976, y redactado por un comité creado con la finalidad de investigar las actividades de inteligencia de Estados Unidos, de 700 donaciones superiores a 10 000 dólares otorgadas por 164 fundaciones, al menos 108 contenían, parcial o totalmente, dinero de la CIA. Estos son, según la terminología de los servicios especiales norteamericanos, los llamados «canales silenciosos».
Tan estrecha fue la relación de la CIA con algunas fundaciones, que toda organización filantrópica o cultural que usara en su divulgación los adjetivos «libre» y «privado» eran vistas suspicazmente como fachadas de esa agencia. Fundaciones como la Ford, la Rockefeller y la Carnegie, de aparente liberalidad, se consideran como «la mejor y más verosímil forma de encubrir fondos».5
Según Frances Stonor Saunders, la Ford, que actuó en correspondencia con los imperativos políticos que surgían de la influencia norteamericana posterior a la Segunda Guerra Mundial, tiene un largo historial de relaciones con la CIA en el campo cultural. Escribe Stonor Saunders:
Por momentos parecía como si la Fundación Ford fuera simplemente una extensión del gobierno en el área de la propaganda cultural internacional [...]. 
Una de sus primeras aventuras en la posguerra, en el campo de la diplomacia cultural internacional, fue el lanzamiento en 1952 del programa Intercultural Publications, bajo la dirección de Jaime Laughlin, editor de la serie New Directions [...]. Con una donación inicial de 500 000 dólares, Laughlin fundó la revista Perspectives, que estaba dirigida a la izquierda no comunista en Francia, Inglaterra, Italia y Alemania (y que publicaba en todos esos idiomas). Su objetivo, subrayaba Laughlin, «no era tanto derrotar a los intelectuales de izquierda en un combate dialéctico, sino ganarlos mediante la persuasión estética y racional para que se alejaran de sus posiciones». Además, «promovería la paz al aumentar el respeto entre los intelectuales  extranjeros hacia las realizaciones no materialistas de Estados Unidos».
Con su directiva ocupada por guerreros de la guerra fría cultural, el programa Intercultural Publications estaba dirigido a los intelectuales norteamericanos que consideraban que su obra estaba siendo «socavada por el estereotipo prevaleciente de que Estados Unidos era un infierno de cultura masiva». Malcolm Cowley era uno de los defensores de primera hora de Perspectives, revista que ofrecía una versión de Estados Unidos «diferente a la de las películas, las novelas policíacas de violencia, las tiras cómicas y las revistas en que hay más anuncios que texto».
[...] la Fundación Ford se comprometía oficialmente como una de esas organizaciones que la CIA podía movilizar para la guerra política contra el comunismo. Los archivos de la Fundación revelan un paquete de proyectos conjuntos. La East European Found [Fundación de Europa del Este], un frente de la CIA en el que George Kennan desempeñaba un papel prominente, conseguía la mayor parte de su dinero de la Fundación Ford [...]. La Fundación entregó 500 000 dólares para Bill Casey, del International Rescue Committee, y donaciones importantes a otro frente de la CIA: la World Assembly of Youth. También fue uno de los donantes mayores del Consejo de Relaciones Exteriores, un tanque de pensamiento independiente que ejercía una enorme influencia en la política exterior norteamericana, y que operaba (y continúa operando) según estrictas normas de confidencialidad, que incluyen un embargo de veinticinco años para la desclasificación de sus archivos.
DE ENCOUNTER A ENCUENTRO
Otra fundación que recibió dinero de la CIA fue la Farfield, que financió, entre 1953 y 1967, una revista llamada Encounter (Encuentro), que ocupó, según Stonor Saunders,  «una posición clave en la historia intelectual de la posguerra». Circulaba en Inglaterra, Estados Unidos, Asia y África, y se caracterizaba por ser: «Promiscua en su atención a los temas culturales, curiosamente silenciosa, o simplemente oscura en cuanto a muchos asuntos políticos. En todos los casos era resueltamente ideológica, con el pensamiento anticomunista de la guerra fría».
Encounter estaba dirigida por intelectuales con supuestas posiciones de izquierda, y fue concebida como una publicación de alto nivel destinada, de acuerdo con Stonor Saunders, «a alentar que se divulgara el léxico izquierdista libre de la retórica del Kremlin». «Es esencial —aseguraba uno de sus inspiradores—  para asegurar la cooperación abierta de personas con acceso a la riqueza en su propio beneficio».
La responsabilidad financiera de la revista fue asumida por el Congreso pro Libertad Cultural, otra creación de la CIA, y sus fondos se extraían a través de la Fundación Farfield, de manera que pareciera una operación de negocios. La distribución entre intelectuales de Asia, India y el Lejano Oriente le fue encargada al Ministerio de Relaciones Exteriores británico, el que, además, se reservaba una determinada cantidad de ejemplares para hacerla circular a través del British Council.  Encounter nació en 1953 con una asignación de 40 000 dólares de la Fundación Farfield, y a los editores se les pidió que guardaran en secreto esta cifra. El perfil editorial establecía, según los fundadores, que «la revista, obviamente, debía ser una publicación cultural,  con la política llevada, conjuntamente con la literatura, el arte, la filosofía, etc., como una parte intrínseca de la cultura, como es en realidad. Desde luego que la proporción de los artículos específicamente políticos con respecto a los literarios, etc., variará de un número a otro».
En 1967,  la revista norteamericana  Ramparts, después de una minuciosa investigación, desató una «orgía de revelaciones» respecto a varias organizaciones patrocinadas por la CIA, entre las que se encontraban el Congreso pro Libertad Cultural y sus revistas, en primer lugar, Encounter.
Cuando estalló el escándalo,  un intelectual como Isaiah Berlin,6  con gran influencia dentro del Congreso pro Libertad Cultural, rechazó públicamente la revista y atacó a sus editores por haber «comprometido a personas decentes». Al respecto, Stonor Saunders añade:
El 8 mayo de 1967, el New York Times publicó un reportaje de primera plana bajo el titular «Stephen Spender7  abandona Encounter». Spender era citado diciendo que había oído rumores durante varios años de que la revista estaba siendo sustentada por fondos de la CIA, «pero nunca fui capaz de confirmar algo hasta un mes atrás. En vista de las revelaciones que se habían hecho y las alegaciones que todavía pudieran hacerse sobre fuentes de financiamiento de Encounter en el pasado, consideré que cualquier editor que podía haberse visto envuelto en la recepción de fondos, deliberada o inconscientemente, debería renunciar. Y así lo hice».
Años después, aparece otra revista Encuentro, esta vez en español y de mucha menos calidad que su antecesora, que recibe también  fondos procedentes del Gobierno de Estados Unidos,  a través de la National Endowment for Democracy y la Fundación Ford, junto a contribuciones del Instituto de Cooperación Iberoamericana de España,  y el Instituto Open Society, de Estados Unidos. Inicialmente, Encuentro había recibido fondos del Centro Internacional Olof Palme y del Partido Socialdemócrata, de Suecia.
En su reporte anual de 1998 sobre América Latina y el Caribe, la NED8  le dedica a Cuba el siguiente párrafo:
La visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, que tuvo lugar en enero de 1998, llevó un mensaje de Inspiración al pueblo cubano y contribuyó a revigorizar la iglesia. A pesar de las esperanzas que la visita incitaría a una apertura política en la isla, continúa la represión política. A los grupos disidentes se han unido asociaciones independientes de periodistas, doctores y artistas en su oposición al régimen, y cada vez más, el movimiento disidente se ha extendido fuera de La Habana hacia otras partes de Cuba. La estrategia de Endowment ha sido apoyar y fomentar estas formas diversas, incipientes, de sociedad civil al proporcionar fuentes independientes de información a diversos grupos y aumentar el conocimiento fuera de Cuba de sus esfuerzos. Por ejemplo NED apoyó la publicación de Encuentro de la Cultura Cubana, una revista de humanidades de publicación trimestral que edita el estimado escritor cubano Jesús Díaz, la cual recibe contribuciones escritas de intelectuales, académicos y de la cultura de la isla y circula ampliamente dentro y fuera de Cuba [la cursiva es del autor]. Otra concesionaria de Edowment, CubaNet, apoya a periodistas independientes que se hallan en la isla y a asociaciones de medios de difusión independientes al publicar y distribuir sus artículos a través de Internet. CubaNet también ayuda a que grupos cubanos como las cooperativas de campesinos independientes y uniones de trabajadores independientes, fundados recientemente, se pongan en contacto con grupos extranjeros y cubanos con criterios semejantes.9
En 1999, la NED le volvió a asignar a Encuentro 83 000 dólares, asignación que se ha repetido anualmente. En su página web del 2000, la NED divulga la lista de sus beneficiarios y la descripción de cada uno de ellos. (Véase en Apéndice, Organizaciones financiadas por la NED contra Cuba.)
En ese inventario se consignan grupos como el Center for a Free Cuba y el Cuban Committee for Human Rights, encabezadas respectivamente por los conocidos Frank Calzon y Ricardo Bofill. Según esa página web, la revista Encuentro se financia:
Para promover un diálogo entre escritores, artistas y académicos en Cuba y en la diáspora sobre el cambio político y el futuro de Cuba. Encuentro es una publicación trimestral dedicada a un amplio debate sobre temas de las humanidades, las artes y las ciencias sociales, y se distribuye extensamente en Cuba.
La Fundación Ford, por su parte, otorgó a Encuentro 895 000 dólares entre 1999 y 2001. Esta asignación, que se incluye en su programa Peace and Social Justice Unit, revela un comportamiento ascendente: en 1999, 60 000 dólares; en 2000, 235 000 dólares, y en 2001, 600 000 dólares. (Véase en Apéndice, Financiamiento de la Fundación Ford a la revista Encuentro.)
«LA CULTURA CUBANA ES UNA»
La revista Encuentro   salió a la luz en Madrid, en 1996. Aparecían como director, Jesús Díaz;  director adjunto, Pío E. Serrano, y  secretario de redacción, Carlos Cabrera. Más tarde, se creó un consejo de redacción cuya integración, con excepción del director,  ha sido modificada en varias ocasiones.
La pretensión de la revista, expresada en la nota editorial del primer número, es establecer un debate sobre el presente, el pasado y el futuro del país en un momento en el que se trata:
de dividir a la población cubana en dos bandos que suelen ser presentados como irreconciliables, el de los que viven en la isla y el de los que lo hacen en el exilio. No obstante, resulta evidente que la cultura cubana es una, y que aun en las circunstancias más difíciles ha mantenido su vitalidad.
En su versión digital, Encuentro en la Red, aparecida el 4 de diciembre de 2000, se repiten los mismos nombres del consejo  de redacción de la versión en papel, sólo con la adición de Pablo Díaz Espí, hijo del director.
En los primeros números, Encuentro marcó explícita distancia del núcleo extremista cubanoamericano de Miami,  al cual achacaba una «intolerancia de derecha que le hace el juego a la intolerancia de izquierda», aun cuando, al mismo tiempo, daba espacio a trabajos que contenían ataques a la Revolución, algunos de ellos viscerales. Varios colaboradores y miembros de su consejo de redacción llegaron a manifestarse en contra del bloqueo norteamericano, de las aspiraciones hegemónicas de Estados Unidos hacia Cuba y de la Ley Helms-Burton.  La revista se presentaba  ante los intelectuales residentes en Cuba como una alternativa «flexible», «tolerante» y «comprensiva», y exhortaba a la reconciliación y al diálogo con la cultura nacional desde una posición equidistante de lo que calificaba como extremismos de derecha y de izquierda.
La salida de esta revista  coincide curiosamente con un momento de consolidación, desde Cuba,  de ese proceso de acercamiento entre la emigración y la Isla —al que ya hemos hecho referencia—, basado en contactos cada vez más estrechos y desprejuiciados entre intelectuales de ambas partes.10
En la referida nota editorial del primer número se aseguraba, por otra parte, que: «La revista no publicará ataques personales ni llamados a la violencia y sólo aplicará el criterio de calidad en la selección de sus colaboradores». A pesar de esta declaración, en el propio No. 1,  Rafael Rojas, en su artículo «La relectura de la nación», intenta descalificar a toda la intelectualidad cubana afirmando  que: «Hablar hoy de grupos intelectuales en Cuba, de una ciudad letrada, es aferrarse a una ficción estéril. Desde Lunes de Revolución o el primer Caimán Barbudo no ha existido en la isla eso que Ignacio Miguel Altamirano llamaba una República de las Letras». Y Enrico Mario Santí, en «Cuba y los intelectuales: una reflexión necesaria», aparecido en el No. 3, declaraba el «colaboracionismo de los intelectuales cubanos con el régimen actual». En el No. 7, la revista ataca a René Vázquez Díaz, escritor cubano residente en Suecia, por su prólogo al título Cuba. Voces para cerrar el siglo, a causa de la denuncia al bloqueo norteamericano que allí aparece. En el No. 16-17, los materiales que se incluyen sobre algunos intelectuales cubanos son mordaces, irrespetuosos y crudamente agresivos en el plano personal; ejemplos de este ofensivo tratamiento son las alusiones a Roberto Fernández Retamar,  Miguel Barnet y al escritor cubano residente en México Lisandro Otero  en el artículo «El fin de otra ilusión» de Jesús Díaz, y  nuevamente los ataques  a  Lisandro Otero en « Mi reino por el caballo: las dos memorias de Lisandro Otero», de Enrico Mario Santí.
Una variante de este irrespeto a nuestros  intelectuales    se aprecia en los «homenajes» dedicados a algunos de ellos. El No. 11 contiene un dossier sobre la gran poeta y ensayista Fina García-Marruz. En la nota de presentación, titulada «Un encuentro inevitable», Jesús Díaz asegura que «la obra de Fina nos pertenece a todos, vivamos donde vivamos y sea cual sea nuestra opción política». Más adelante, equipara la obra de Fina García-Marruz con la de dos «narradores» hasta ahora desconocidos, autores, según él, de «una narrativa que no dudamos en calificar de excepcional» y que está, afirma, dentro de «lo mejor de la literatura cubana de los últimos años» (sic.).  Se trata de Jorge Valls y Jorge Dávila Miguel. El primero es uno de los «intelectuales» fabricados por la maquinaria propagandística anticubana, y exhibe como único mérito literario el haber sido sancionado por los tribunales  en nuestro país; el segundo perteneció al equipo de El Nuevo Herald, en el que publicaba frecuentemente artículos contra Cuba, y forma parte hoy del consejo editorial de la Revista Hispano Cubana, órgano de la filial española de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA). Díaz lleva su manipulación hasta extremos grotescos, cuando concluye: «Como la obra de Fina García-Marruz, ambas experiencias y ambos trabajos nos conciernen a todos; juntos en nuestras páginas, protagonizan el encuentro inevitable de la poesía y la memoria».
Esta técnica  de dedicar dossiers de homenaje a importantes intelectuales cubanos, incluso a espaldas de los propios homenajeados, tiene el objetivo de atraer un  mayor número de colaboradores de la Isla, y pone en  evidencia,  en un caso tan flagrante como el relacionado con Fina García-Marruz, y sobre todo  como el que se verá más adelante,  las verdaderas intenciones de la revista: usar estos «homenajes» como mero ornamento cultural para su propaganda contra la Revolución.
«LA COMUNIDAD EXILIADA MÁS EXITOSA DE LA HISTORIA»
A partir del No. 18, Encuentro  desplaza su atención hacia Estados Unidos; desaparecerán de sus páginas los juicios críticos hacia Miami, y en su lugar se difundirá una imagen positiva y hasta idealizada de ese enclave, se promoverán las obras de los intelectuales allí radicados y que ostentan posiciones anticubanas, y se incorporarán al equipo de colaboradores habituales a residentes en esa ciudad.
El No. 18 está dedicado precisamente a Miami, y en su presentación el director, Jesús Díaz, expresa:
El Miami cubano ha sido demonizado [...] en muchos sectores de Cuba, América Latina, Europa e incluso de Estados Unidos, la simple mención de su nombre se asocia automática y exclusivamente a las mafias, la intolerancia, el odio y la sed de venganza con respecto a Cuba.
Lo cierto es, sin embargo, que el Miami cubano constituye la comunidad exiliada más exitosa de la historia contemporánea.
[...] muchos compatriotas de Miami  no han renunciado jamás al orgullo y la pasión por la cultura [...].
[...] en un futuro democrático de economía abierta, Cuba no podrá darse el lujo de prescindir del capital y la experiencia acumulados por los hermanos de Miami [...].
La versión digital de Encuentro aparece justamente cuando la versión impresa en papel, instalada ya como una publicación abiertamente contrarrevolucionaria, ha ido degradando el lenguaje y el nivel reflexivo de la mayoría de sus artículos.  Encuentro en la Red no intenta ya ningún tipo de coqueteo cultural, sino que se caracteriza por su agresividad y coincidencia con las posiciones de la ultraderecha miamense; tan burda resulta su intencionalidad política, que es imposible cualquier aproximación cultural. Los enlaces en Internet que ofrece al lector son elocuentes: «Bibliotecas independientes de Cuba», «Agencia Ambiental Entorno Cubano», «Cuba-Europa», «Grupo de Apoyo a las Cooperativas Independientes», «CubaNet», «Vitral», etc.
Este momento de viraje de Encuentro, que se ubica en los finales del año 2000, y que se refuerza con la aparición de su versión digital,  significa el cierre definitivo de los devaneos «centristas».
DOSSIERS DE ANIVERSARIO
La «Edición especial V aniversario» de Encuentro, su No. 20,    reserva para la ocasión una de las más claras maniobras de manipulación política. Aquí vuelve a aparecer un dossier de supuesto homenaje, esta vez dedicado al destacado poeta, narrador, ensayista y dramaturgo Antón Arrufat, justo en el momento en que  recibía en Cuba los mayores reconocimientos. El dossier se concentra más en los errores  de política cultural cometidos en la década del 70, que en el estudio serio de  la obra literaria de Arrufat; es decir, se privilegia lo coyuntural, y se disminuye, de hecho, la trascendencia de este autor. De este modo el supuesto homenaje queda reducido a simple  pretexto para  encubrir el mensaje propagandístico de la revista. En este número 20 se llega  hasta el contrasentido de  intentar un ajuste de cuentas al  homenajeado,  tal como lo hace  Diana Álvarez Amell  al interpretar tendenciosamente el libro Virgilio Piñera, entre él y yo:11
[...] al querer aplacar el poder político que, como deidad de voluntariosa crueldad, persiguió a esos escritores y los redujo al silencio de un exilio civil, hasta que o bien muere el escritor, como en el caso de Piñera, o reaparece décadas después acatando en público, para el exterior, las fórmulas oficiales prescritas [...].
En este texto, la persecución y el ostracismo oficial se reducen a una «coyuntura política» que, según se apresura a asegurar Arrufat con frase programática, ya está terminada,  de modo que  —prosigue con tono conciliatorio— esos «años aciagos» pertenecen ya al pasado y a la historia [...].
Es un golpe de majestuosa ironía el papel que le asigna Piñera cuando lo nombra su albacea literario [...].
Junto a este primer dossier, el No. 20 de Encuentro   incluye un segundo, con el doble de extensión  (86 páginas contra las 40 del supuesto homenaje), consagrado al tema del «presidio político».
Este segundo dossier, que es realmente el centro de la «edición especial V aniversario», incluye catorce artículos, la mayoría de ellos presentados como testimonios. Ocho de sus autores están públicamente identificados como dirigentes de organizaciones contrarrevolucionarias de Miami y de grupos de la llamada «disidencia» que operan dentro de la Isla. El tono de estos «testimonios» puede apreciarse en los siguientes fragmentos.
Ciertamente, entre el régimen de este último [Weyler] y el de Castro hay un definible parecido de familia: en la dependencia de la represión y el terror policiaco para cimentar su poder; en la transformación de la Isla en un «presidio rodeado de agua». Y en el uso de las mismas tácticas militares. (José M. Hernández: «El presidio rodeado de agua de Valeriano Weyler.)
La nueva religión sacrificial necesitaba víctimas para poder mantener el orden social. Tal como en las sociedades primitivas, era necesario ofrecer sacrificios humanos para aplacar la furia de los dioses [...].
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#2.- Bravo!!!!
Loly|07-11-2008 16:26
Me parece un material excelente, has hecho un fabuloso resumen sobre el tema, con matices  muy bien logrados sobre la migración y especialmente "desenmascaras"  a la desprestigiada  "Encuentros" ... BRAVO!!!!
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#1.- Puntería
Camilo Ruiz|07-11-2008 16:26
Qué puntería tiene Kaos para coincidir con quienes son pagados por las arcas de Washington.  Tan caóticos   que no han podido ni arañar el capitalismo en España, pero regalan espacio a los perestroikos resentidos tipo Pedro Campos y a los mercenarios que quisieron enredar al muchacito y arrimarlo a la brasa de la contrarrevolución.
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#3.- Los anCIAnos
Claudia Elena|07-11-2008 16:48
conscientes o no le están haciendo el trabajo a la CIA: por una parte le divulgan a sus mercenarios y por otra lanzan los nuevos profetas que traerán el cambio en forma de "más socialismo", así mismo hablaba Gorbachov al principio y míralos cómo acabaron: de anunciar que entregarían las fábricas a los obreros para  elegir los dirigentes, etc, lo entregaron todo a las mafias.   
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#4.- Muy bueno
Magy|07-11-2008 16:56
Coincido en parte con Camilo, pero aqui se enreda el que quiera dejarse enredar, porque es cierto que el tal Eliecer es joven pero mis hijos tambien lo son y no se dejan llevar por cantos de sirena, aqui ha entrado a jugar los "billetes" y un afán de protagonismo barato y bochornoso.
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#5
¿Encuentro o Desencuentro?|07-11-2008 17:14
¿PRETENDÍA ESTA REVISTA "cultural" SER SERIA Y PROFUNDA? ES UN COMO UN CHISTE, NADA DE LO QUE PAGA EL IMPERIO CUYO BLANCO SEA CUBA, ES ASÍ, TODO RESPONDE A SUS INTERESES POLÍTICOS CAYENDO EN LA VULGARIDAD Y LO MÁS GROTESCO, QUIEN VERDADERAMENTE SE RESPETE NO SE DEJA MANIPULAR, NI SIRVE DE MONIGOTE,
INTERESANTE Y ESCLARECEDOR ES ESTE TEXTO, VALE Y MUCHO, ESTE SÍ ES UN EJEMPLO DE SERIEDAD Y PROFUNDIDAD
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#6
Daniel|07-11-2008 18:01
Ojalá comentarios como este se repitieran en muchos otros medios, como el mediatizado mundo de las comunicaciones de hoy hace con lo que "se quiere" que se diga y escuche. Excelente resumen de los trasfondos que garantizan el sustento de unos cuantos.
Pero empiezo a dudar si es en Kaos donde de verdad se lee sobre esto o se publica mas sobre todo lo contrario. Nunca veo que estos temas pasen a primera plana, sobre todo ultimamente.
Espero que este tema continúe.
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#11.- Ingenuo
Camilo Ruiz|07-11-2008 18:50
No desvíes la discusión. La NED le dió el dinero a Solidaridad en Polonia para "luchar " por los trabajadores e implantar el neoliberalismo y lanzarlos a la calle cuando llegó al poder, igual estuvo en el Irán contras. No tienes más que  la libreta de racionamiento y pagas el internet, porque tú no te beneficias del estado socialista, o es que estás en Miami,  por el odio que destilas lo parece. Cuantos estudiantes opinan en largas entrevistas en los periódicos norteamericanos, europeos o latinoamericanos cuestionando el sistema? Por favor, no seamos ingenuos. Conoces algún Eliecer o Ernesto  en   Estados Unidos o Europa? Alguna agencia de prensa o periódico habla de ellos, sólo los hijitos de papá de la burgue sía venezolana y los buscadores de notoriedad cubanos les interesan.
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#12.- No hay peor ciego...
Leo|07-11-2008 19:24
Oiga... es cierto ese dicho de que "no hay peor ciego que el que no quiere ver" porque mira que no querer reconocer que desde el mismo triunfo revolucionario los norteamericanos, llámese CIA; USAID, NED o como se llamen, son todos "perros con el mismo collar" cuyo principal objetivo ha sido derrotar nuestro sistema y volver a utilizar a Cuba como traspatio del imperio, estos "mercenarios", porque no solo son "mercenarios" porque reciban dinero y otros regalos, sino porque traicionan a su patria, a su historia y se convierten en miserables y lamebotas de ese poderoso país.
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#13.- No se puede ser ingenuo a tal extremo
Carlos|07-11-2008 20:33
Pienso que no debemos caer en las trampas que nos ponen las agencias  y los mercenarios pagados por el imperio. Pecar de ingenuos es hacerle el juego al enemigo de Cuba revolucionaria.
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#14.- Que buena explicación la de José Antonio Garcíá
Raúl Díaz|07-11-2008 20:42
No sé quién es José Antonio García, pero sustento sus reflexiones.  Siempre estánorganizando campañas contra Cuba.
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#15.- Hay que desenmascarar a las agencias que arman estas campañas contra Cuba
Luis González|07-11-2008 21:34
Me ha agradado mucho el texto Quienes pagaron la entrevista a Eliecer Ávila. Muy esclarecedor. Sólo  había escuchado comentarios y este artículo me ha aclarado  la patraña armada por los enemigos de Cuba.
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#16.- ABAJO CIA, LA NED, Y LA USAID
J. Carballido|07-11-2008 22:10
En verdad que estamos acostumbrados a estos ataques de propaganda contrarrevolucionaria, como que hace 50 años que los sufrimos.Nos encontramos en  en un momento de análisis y crítica revolucionaria, y debemos escuchar a todos los revolucionarios,  pero uno no puede confundirse y darle apoyo a quienes nos quieren destruir. Si triunfaran la contra y el gobierno de Estados Unidos si veríamos el hambre de verdad  y la miseria. Para eso solo hay que ir a cualquiera de los  países de América Latina y ver el horror  de lo que es el capitalismo en los países subdesarrollados, y no de visita y pagado por una amistad de la pequeña burguesía o por una empresa. No seamos ingenuos. Es triste como logran confundir a quienes no debían dejarse engañar.   
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#19.- A todos los comentaristas
10-11-2008 02:11
La proxima reunion del partido sera a las 8 pm de mañana, no tenemos electricidad por lo del huracan. No se olviden de traer la cuota del mes.
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