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A 40 años del festival de Woodstock
Fue en un 15 de agosto, hace 40 años, cuando tuvo inicio uno de los conciertos más míticos de la historia de la música: el Festival de Woodstock.
Wilson H. Silva | Correo Internacional | 8-9-2009 a las 11:04 | 1211 lecturas | 7 comentarios
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La libertaria y alucinada celebración de una era

Fue en un 15 de agosto, hace 40 años, cuando tuvo inicio uno de los conciertos más míticos de la historia de la música: el Festival de Woodstock. Además, lo que ocurrió en el área rural de Bethel, en los alrededores de Nueva York, fue mucho más que un concierto. Fue la celebración de una época, la banda sonora de años marcados por el inconformismo, por la rebelión y por la búsqueda, muchas veces literalmente alucinada, de una nueva forma de ver y vivir el mundo.

No es casualque los músicos que se sucedieronen el escenario montado en el caserío de Max Yasgur durante aquellos días (y algunas de las grabaciones originales hechas durante las presentaciones) sean, hasta hoy, idolatrados. En términos musicales, Woodstock reunió lo mejorde toda una generación: de la canción de protesta de Joan Baez al rock blusero de Janis Joplin; de la guitarra endiablada de Jimi Hendrix a la cítara oriental de Ravi Shankar; del psicodelismo de Jefferson Airplane a la ópera rock de The Who. Woodstock fue como un escenario en el que resonaron los principales elementos de un momento único de la Historia.

Las pintadas de "Prohibido prohibir" de Mayo de 1968 tomaron forma en la derrumbe de las cercas instaladas en el lugar, lo que permitió que cerca de 500.000 personas asistiesen a un evento que vendió menos de 200 mil entradas. Los muchos colores, versos y sonidos de la contracultura alimentaron e impregnaron corazones, mentes y cuerpos de una juventud dispuesta a realizar una especie de ritual colectivo, en celebración de la creatividad y el deseo de renovación.

La explosión del movimiento feminista como el de gays, lesbianas, travestís y transgéneros (GLBT) (que habían protagonizado, tres semanas antes, la Rebelión de Stonewall) impulsaron las escenas de "amor libre" que encantaron (e, hipócritamente, escandalizaron) a los medios de la época. Los puños cerrados de las Panteras Negras y demás movimientos antirracistas se irguierontanto allí como en el Black Woodstock, realizado también en aquel periodo. El pacificismo militante contra la Guerra de Vietnam repercutió en el bajo número de incidentes, pese a las caóticas condiciones en que el festival se realizó.


Pasadas cuatro décadas, es difícil pensar en un nuevo Woodstock. Algo que está siendo ejemplificado, lamentablemente, por los fracasados intentos comerciales de reedición del festival. Esta imposibilidad es una señal de los tiempos neoliberales. Sin embargo, el hecho de que, hasta hoy, el festival continúe siendo recordado y cantado, y sea objeto de culto, también es una señal de que los sueños que alimentaron aquella generación todavía están vivos entre nosotros. En su momento, podremos tener una nueva "Era de Acuario".


Una era que no tiene nada que ver con la "conjunción de astros", como muchos todavía piensan, sino con la combinación de la disposición de lucha, el cuestionamiento del orden, la rebelión cultural y contra las reglas de comportamiento y la lucha por la libertad. Una era alimentada por el espíritu revolucionario, el único terreno fértil para hacer brotar nuevos Woodstocks.

Woodstock en contexto

El camino para Woodstock fue sedimentado por eventos y tribus que surgieron en la situación abierta después de la Segunda Guerra Mundial. La derrota del nazismo, el desplazamiento de millones de personas, el rechazo al orden que llevó el mundo al conflicto (sólo para citar algunos elementos) hicieron que los años 1950, en términos socioculturales, fuesen marcados por el embate de proyectos.


De un lado, estaban los conservadores, intentando desesperadamente rescatar el orden perdido. Del otro, una infinidad de cuestionamientos tomaban forma en rebeliones y revoluciones que sacudían el mundo, o en el surgimiento creciente de nuevas formas de ver, interpretar y representar el mundo.

En el campo cultural, el rock n' roll, la poesía beatnik de gente como Jack Kerouac, Allen Ginsberg y William Burroughs, y el movimiento hippie (el "flower power") fueron algunas de las formas tomadas por esta rebelión. Ya en el inicio de los años 1960, todas estas tribus y tendencias se cruzaban por las rutas de la contracultura.

Un ejemplo divertido aconteció al inicio de la década. El alucinado, prácticamente marginal y beatnik Neal Cassidy, en quien fue inspirado el personaje Dean Moriarty, protagonista de "On the road" (Jack Kerouac), trabajaba como conductor de un autobús que hacía excursiones por el país, conduciendo bandas como Jefferson Airplane. Fue famoso por transportar cantidades industriales de ácido lisérgico (LSD), que eran gratuitamente distribuidas en las ciudades por las cuales pasaba la gira.

En el escenario político, además de los movimientos ya citados, la Revolución Cubana, la lucha por la independencia en África y, ya al final de la década de 1960, la intensificación de las movilizaciones contra la Guerra de Vietnam (y, particularmente en Estados Unidos, contra el gobierno de Richard Nixon) servían de combustible para una permanente y creciente insatisfacción.

Un sentimiento que, en el verano de 1969, había sido potenciado por una serie de eventos bastante recientes, como el asesinato de Martin Luther King, que todavía provocaba furiosas protestas por todo el país, el verdadero campo de batalla en que había se transformado la Convención Nacional de los Demócratas y la radicalización creciente de los movimientos sociales.

Inevitablemente, las dos puntas de estos procesos se influenciaban mutuamente. Así, formas de protestas utilizadas por los movimientos sociales ganaban nuevas formas en los escenarios de la cultura. Fue así que la práctica del "sit-in" ("sentar y ocupar"), un tipo de manifestación que consistía en invadir locales (de edificios públicos la bases militares) y permanecer sentado hasta ser retirado por la policía, se transformó en los "human be-in" ("ocupaciones humanas"): la invasión de locales públicos, preferentemente parques, que eran transformados en escenarios para la exhibición gratuita y espontánea de conciertos y todo tipo de actividad artística.

Uno de los locales más conocidos para esta práctica fue el Central Park de Nueva York, como lo mostró una de las piezas más famosas de la época (el musical "Hair"), transformado en una película genial por Milos Forman, en 1979. Del otro lado de EE UU, en San Francisco, la "Meca" del movimiento contracultural, gigantescos "human be-in" tomaban calles como High-Ashbury, el centro nervioso del movimiento hippie, y el parque del famoso puente Golden Gate, promoviendo agitados encuentros entre figuras como el poeta beatnik homosexual Allen Ginsberg (autor de poemas como "Aullido" y "Kaddish") y el militante anti-guerra Jerry Rubin, apoyados por bandas como Grateful Dead.

Entre el final de los años 1950 y los años 60, la simpatía y el activismo de varias bandas musicales engrosaron este caldo, a través de una infinidad de festivales, dentro y fuera de EE. UU., como el Monterey Pop Festival (San Francisco, 1967) y el Festival de la Isla de Wight, (Inglaterra, 1969).

  Los músicos que se presentaron

  A continuación, la lista de los músicos y grupos que se presentaron en el festival:

Arlo Guthrie; Bert Sommer; Blood, Sweat and Tears; Canned Heat; Country Joe McDonald and The Fish; Creedence Clearwater Revival; Crosby, Still and Nash (acompañados de Neil Young); Janis Joplin, Jimi Hendrix (y The Gypsy Sun and Rainbows); Joan Baez, Joe Cocker, John Sebastian, Johnny Winter. Melanie, Mountain, Quill, Ravi Shankar, Richie Havens, Santana, Sha Na Na, Sly and the Family Stone, Sweetwater, Ten Years After, The Band, The Grateful Dead, The Incredible String Band, The Jefferson Airplane, The Keef Hartley Band, The Paul Butterfield Blues Band, The Who y Tim Hardin.

http://www.litci.org/materiaes.aspx?mat_id=1789
 
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Comentarios (7)

#1

Artús|08-09-2009 17:22

Buah, nombres de gigantes en la historia de la musica. Dificilmente volveran a darse talentos asi en la musica. Para eso se necesita libertad creativa. Y hoy en dia la sociedad, pide robots o consumo de usar y tirar. A Neil Young, Santana y Ten Years afters, los vi en vivo. ¡Que forma de tocar su vieja Fender, la de Alvin Lee! Los vi en una discoteca en las afueras de Santiago. Poco tiempo despues, la discoteca fué destruida por una bomba. Un novel grupo que preconizaba la lucha armada, fuerón a tomar unas copas, antes de colocar unas bombas. Pusierón las bombas que llevaban en los bolsos encima de los altavoces. Las vibraciones hicierón detonar las bombas y ...resultado varias victimas, entre ellas varios integrantes del grupo. Hay un documental sobre ello. Dos apuntes politicos: la puesta en escena de los ultra-izquierdistas Country Joe, y el guitarrazo de Pet Towsen al lider de los Young Party International. Recientemente murio Jerry Garcia lider de los Greateful Dead e hijo de un marinero gallego afincado en Frisco. A pesar de la cantidad de asistentes no hubo incidentes dignos de mención, excepto los ocurridos por ingesta de drogas. Se desbordarón las previsiones de asistencia. Habian acabado los 3 dias de conciertos, y aún habia carabanas para acceder. Allí se invento la fiesta del barro.

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#2

ivan|08-09-2009 17:42

Dudo mucho que conciertos con LSD al por mayor contribuya a cambiar el mundo.

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#3

ivan|08-09-2009 17:45

Se me olvido decir, que aun sin tener a mi juicio nada que ver con cambiar el mundo, no dudaria en ir, no tiene que ver una cosa con otra.

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#4

Solimar|08-09-2009 18:27

Amigo, se nota que te lo pasabas bién por aquellas fechas. Yo no añoro esos tiempos;¿será  porque trabajaba 12 horas diarias para sobrevivir?

Lo que tú consideras una época de rompimiento con la vieja sociedad,yo lo veo como el inicio de la actual,despolitizada, aburguesada, frívola  , consumista, y alienante para la juventúd.

No digo esto ahora a toro pasado; ya lo decia entonces a mis 23 años, a amigos y compañeros de lucha, los cuales me tildaban de anticuado por no ver los efectos positivos que tendrian aquellos encuentros de música, sexo y consumo de droga para la lucha por el socialismo.

Te lamentas de que no ha tenido éxito los intentos de nuevas ediciones de estos eventos.No te extrañes de ello,la juventúd  actual, tiene lo que aquellos jóvenes asistentes   a Woodstock perseguian, ahí está la explicación. Además, ¿acaso no hay - diferencias aparte- todos los fines de semana mini Woodstock en todas las ciudades y que  se les conoce con el castizo nombre e botellón?

Saludos

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#5

08-09-2009 19:32

Ya estan los integristas. Comparar Woodstock con un botellón. Anda y vete a cagar. Cuanto cantamañanas sin fronteras. Todo el movimiento underground, ya sea politico, artistico etc. Tuvo una rotura de tabús y liberación de mente incomparable en la historia humana. Hay mucho gilipollas imberbe, que no sabe lo que supuso aquella epoca. Al del LSD, tonto el culo, si usas google, estas usando una herramienta creada por un hippie consumidor de dicha sustancias. Como lo eran muchos de los creadores de las nuevas tecnologias. ¿Que me dices de la musica y la literatura y pintura etc. psicodelica?. ¿Sabias que "Alguien volo sobre el nido del cuco", fue escrito bajo los efectos del LSD? El escritor trabajaba en un hospital de veteranos de guerra, donde tenia acceso? ¿Sabias que hasta los setenta era legal?. "Gili" ¿sabias que una mujer puede tener más de 100 orgasmos en una sesiòn controlada. Claro, que para ti el orgasmo femenino es poco revolucionario. Inculto, ¿oiste hablar de Timothy Leary....en fin, seguro que eres un caso perdido. En el cual no vale la pena perder el tiempo.

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#6

08-09-2009 22:50

Al del comentario 5:

¿Y? 

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#7.- ¿y?

08-09-2009 23:18

Vamos a ver, se disculpa el desconocimiento de algunos. Seran jovenes y Woodstock, les queda muy lejos. Vamos a ver, pocos eventos se daran más comprometidos politicamente que este. El concierto empieza con la actuación de Ritchie Havens. Su primera canción "Handsome Johnnie", es el canto de un joven asqueado porque el gobierno de su pais. Que le obliga a participar en todas las guerras sucias que emprende. Traducido a hoy en dia, seria el asqueo de un joven al que le obligan a luchar en Irak o Afganistan. Su segunda canción protesta contra el materialismo del sistema capitalista. "Me siento como un niño al que su madre abandonara" dice. Luego  Joan Baez "No nos moveran". Luego el cantautor Aldo Gutry, la Mitchel , Country Joe McDonall. Recomiendo traducir las letras de estos artistas. Poesia y compromiso politico. En medio de las actuaciones, discurso de Hoffman, lider del marxista-leninista (Young People´s Party International). Te imaginas en medio de un concierto de U2 o de Spreenting. Poesia y Alfonso Sastre. Pues...eso.

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