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¿Es que nadie se acuerda de Gérard Philip?
He perdido la memoria de la última vez que leí alguna nota de prensa sobre Gérard Philip, actor y (ocasionalmente) director francés (Cannes, 1922-París, 1959), uno de los actores claves...
Pepe Gutiérrez-Álvarez | Para Kaos en la Red | 4-1-2011 a las 11:36 | 776 lecturas | 1 comentario
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  He perdido la memoria de la última vez que leí alguna nota de prensa sobre Gérard Philip, actor y (ocasionalmente) director francés (Cannes, 1922-París, 1959), uno de los actores claves del cine europeo en los años que van desde la inmediata postguerra mundial hasta finales de los años cincuenta. En los últimos años he podido ir recopilando algunas de sus películas, aunque algunas de ellas, como Fanfan la tulipe, solamente la he encontrado en francés aunque recuerdo perfectamente que la disfrute como un enano cuando se estrenó en un cine de verano de mi pueblo que duró muy pocas temporadas. Estos días me he dado un paseo por el e-mule y no he encontrado ninguna novedad con la excepción de algunas ediciones que no se registran en el Wikipedia. Me estoy refiriendo a su faceta de lector, lector de poemas de Paul Eluard, de una selección de textos sobre “el pensamiento de Marx”, así como de la obra de   Antoine Saint-Exupèry, El principito que estos días anda por casa en una edición de La Salamandra francamente extraordinaria, ilustrada con las acuarelas del propio escritor.

Para los viejos cinéfilos, Gérard Philip encarnó la rebeldía y el compromiso con la resistencia, una ruptura con el viejo mundo, y es que Gerard fue hijo de Max Philip, un empresario con mucha “conciencia de clase” que colaboró con Vichy, y que llegó a ser condenado a muerte por sus fechorías, y que se salvó porque se refugió en la España de Franco. Gerard estuvo en la resistencia, y se dio a conocer primero en el teatro, donde llegó a ser uno de los principales responsables de  la renovación formal y temática que tuvo lugar en la posguerra. Algunas de sus interpretaciones fueron legendarias, como la que ofreció del Calígula de Albert Camus, su primer papel protagonista, y que por aquí se estrenó con el rostro y la voz de José Maria Rodero.  

No tardó en ser requerido por el   cine le requiere. El antiguo trotskista   Marc Allégret lo escogió para un proyecto de adaptación de la Le blé en herbe de Colette, que finalmente realizó el entonces semianarquista Claude Autant-Lara, y que supuso uno de los escándalos de la época.

Aunque trabajó en diversas películas olvidadas, Philipe consiguió la atención de la crítica y del público con su interpretación del príncipe Muichkine de El idiota (1945, George Lampin), papel que le eleva al cenit de los galanes jóvenes. Será la estrella de la película, por encima de la gran Edwige Feuillére, e incluso de Dostoievski, que casi nunca tuvo suerte en el cine aunque la mejor versión de El idiota será la de Kurosawa. De entonces se cita una crítica del famoso Jacques Doniol-Valcroze (luego pésimo realizador): ‘Está él... y los demás. Un ligero esfuerzo, una minúscula llamada, y se convierte en “el idiota”. Tiemblo al pensar que nos podrían estropear un talento como el suyo...” Gerard volvió a representar un personaje de Dostoievski en El jugador, una notable adaptación de Claude Autant-Lara de 1958, muy superior a la que hizo Robert Siodmak con Gregory Peck.

Pero su “revelación” fílmica tendrá lugar con otro papel de oro: el de François, el adolescente rebelde que desafía a la moral burguesa de Le diable au corps, de Radiguet, y obra maestra de Autant-Lara que nunca llegó a estrenarse aquí, solamente conocemos la notable versión de Marco Bellochio. Radiguet todavía escandaliza a los bien pensantes, la derecha clama al cielo, pero el hecho es que la película rompe los records de taquilla. Con sus 25 años justos, Gérard Philip gana el premio de interpretación en el Festival de Bruselas. A partir de entonces, le proponen papeles a medida: Fabrice del Dongo en La cartuja de Parma, meticulosa adaptación de Stendhal de Christian-Jacque con la Maria Casares, hija de Cásares Quiroga, el más ingenuo de todos los ministros de la República y soberbia actriz. Fue el Fausto en La belleza del diablo, de René Clair al lado del inmenso Michel Simon; el soñador despierto de Julieta o la llave de los sueños, de Marcel Carne...

El gran público lo conocerá sobre todo por su papel como el saltarín Fanfan el invencible (1951), una película de aventuras de Christian-Jacque con una jovencísima Gina Lollobrigida y Noel Roquevert como el sargento cascarrabia, película cuyo contenido antimilitarista y libertario salta a la vista pero que no fue captado por la censura franquista que a veces no se enteraba…Sí se entero con Le Ronde (1950), del genial Max Ophuls, una obra maligna  magistral, una joya de Arthur Schnitzler que se ha editado recientemente en DVD en su versión completa, y que aquí se conoció década más tarde en una sesión de madrugada de TV2.  Gerard regresó a stendhal como el Julien Sorel en El rojo y el negro (1954, Christian-Jacques), con Danielle Darrieux que todavía sigue haciendo películas. Esta última se estrenó aquí con muchos cortes, y no tengo claro que las versiones ofrecidas por la TV hayan sido restauradas ya que aparecen esos signos que lo demuestran (partes en versión original o subtitutuladas).

Como director, Gérard Philip tiene en su haber una versión de TilI Eulenspiegel el bandido de Flandes, personaje tan acorde con sus deseos (mezcla de inocencia juvenil e ideales democráticos radicales), para lo que contó con   la supervisión técnica de Joris lvens cuyos talentos brillaron siempre en el documental. A mi parecer, se trata de una experiencia fallida ya que los excesos flamencos escapan a este hijo del Midi, y su humor infantil se queda en la superficie de la epopeya picaresca de Charles De Coster, un clásico que se desconoce por estos lares. Por otra parte, merece la pena destacar que en casi todas las películas citadas, con las que consiguió su mayor reputación, la puesta en escena es pobre, casi inexistente, como si Gérard Philipe necesitara, para brillar, una tela de fondo incolora, ante la que pudiera reinar solo, como en el escenario.

Se puede hablar de otro aspecto de Gérard Philipe, más inquietante, más complejo, y al parecer más conforme con las exigencias de la pantalla: paradójicamente, el público le aprecia menos en estos papeles ambiguos, en los que, sin embargo, destaca mucho. Esto se hace notorio en La ronde, donde su personaje arrastra su tedio y sus tristes excesos. También en la adaptación sartriana que Ives Allegret llevó a cabo con Los orgullosos, una de las películas más populares de Gérard Philip en estos andurriales. Encarna a un médico en crisis que ve que la vida es algo desesperante, y que al final se encuentra un sentido en la negación de lo convencional. Será un Modigliani deshecho por el alcohol y la melancolía y asediado por los “marchantes” (Lino Ventura) de Montparnasse 19, obra maestra de Jean Becker, y una de sus interpretaciones más célebres que aquí se estrenó como Los amantes de Montparnasse. Estaba ya enfermo cuando trabajó con el inefable Roger Vadim en el papel del maquiavélico Valmont en Relaciones peligrosas (1959), y fue lo mejor de una película que escandalizó a la reacción, tanto fue así que trataron de condenar a Jeanne Moreau, la protagonista, e impedir que esta  trabajara en Diálogos de carmelitas…Su última película fue con Luis Buñuel en La fièvre monte à El Pao, rodada en México con María Felix, otra aproximación sartriana de contenido político democrático radical en el que el cineasta de Calanda no se sintió a gusto. Aquí fue conocida como Los ambiciosos.

Gérard Philipe es uno de los grandes mitos del teatro y del cine en Francia, un personaje ligado a lo mejor de la izquierda comunista y democrática, y que ha casi desaparecido de nuestra memoria. Considerando que trabajó con algunos de los mejores realizadores de su tiempo, y que actuó en películas sobresalientes, esta ausencia no puede considerarse más como una derrota cultural (y política) 

 
 
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Comentarios (1)

#1.- Un santón más: "El antiguo trotskista Marc Allégret lo escogió," "un personaje ligado a lo mejor de la izquierda comunista y democrática,"

05-01-2011 10:28

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